| Capítulo5
All in a Day's Work
Shisou observó al chico que flotaba en el aire, desde el
otro lado del vidrio. Al menos estaba haciendo sus ejercicios como
le había ordenado. Se giró, estudiando el informe
de las muestras de sangre que le acababan de entregar. Sólo
unos pocos parecían estar tolerando la nueva inyección.
Se suponía que debía ayudarlos a sincronizar más
con sus poderes, pero la mayoría estaba teniendo una reacción
negativa. O se salían de control, o tenían episodios
catatónicos. Exhaló con fuerza, y se pasó la
mano por el negro cabello, dirigiéndose luego al laboratorio
a examinar la última muestra que acababa de tomar.
Jaken alzó la mirada del compuesto que estaba preparando
dedicándole una sonrisa y la bajó de nuevo contando
las gotas que vertía en la probeta -Cuatro, cinto- dijo acabando
de contar y dejando el cuenta gotas a un lado. Colocó la
probeta al calor y se apartó el largo cabello rubio con una
mano estirando después el cuello hacia atrás, cansado
de estar mirando hacia abajo a aquella pequeña probeta.
-Shiryou ha salido de su habitación- dijo como si tal cosa,
a pesar de que el moreno quería esforzarse en que no lo hubieran
notado. Se limpió las manos en el grifo y cerró la
villa que chirrió oxidada.
El chico le devolvió la sonrisa, observándolo de
una manera que claramente denotaba admiración. – Eso
es muy interesante. ¿Hizo algo? ¿Sabe a donde fue?
-Realmente interesante ¿verdad? A ver a Tama, habitación
609- dijo, por si no identificaba rápidamente quien era -Estuvo
jugando con él y después hablaron- sonrió subiéndose
las gafas con un dedo y miró al chico -En realidad quien
jugaba era su imp, desde luego…
- ¿Tama? – dejó escapar una risita al imaginarse
aquello. – Debió salir muy frustrado. ¿Aún
está intentando escapar?
-¿Cuándo no lo hace? Matadmeeeeeeeee- dijo el rubio
imitándolo susurrando aquello como si gritara y dejando escapar
después su sonrisa -No sé lo que estuvieron hablando
desgraciadamente… es una lástima… pero pronto
nos enteraremos, ya hará algo extraño.Y sino…
mucho mejor… preguntémosle a Tama…
Shisou se rió ante la imitación del chico. –
No sé como no se aburre, debería estar afónico.
Me parece bien preguntarle.....Tama no podrá mentir. De todos
modos, no creo que comprenda mucho de lo que le haya podido decir.
– continuó, encogiéndose de hombros. –
Por cierto, Kan me pidió que lo dejase ver a Aziel de nuevo.
Parece que quedó muy impresionado. Pero...le dije que mejor
le preguntaba a usted.
El rubio miró al chico interesado por lo que le contaba
y sacó la probeta del calor con unas pinzas para que se enfriase
-Déjale que visite a quien quiera, es lo mismo mientras cumpla
lo que le pedimos, tal vez sea una buena influencia para Aziel…
aunque espero que no se dé el caso al revés o me enfadaré
bastante- dijo cruzándose de brazos y torciendo la cabeza
a un lado para mirar unas notas por encima.
- No, no lo creo. Creo que podría funcionar bastante bien.
Sería un buen ejemplo. – se cruzó de brazos,
pensando por un momento. – No sé de donde saca esa
actitud. Será parte de su naturaleza supongo, pero es un
fastidio a veces.
Jaken se rió abiertamente -Hmm… pero si hubo un tiempo
en que tú también tenías una actitud exquisita…-
dijo cínicamente pasándole después la mano
por el pelo -querido… Aziel es una criatura maravillosa, es
lógico que su naturaleza sea orgullosa como la de sus ancestros-
explicó levanáandole el mentón -De todos modos…
creo que podríamos prepararle un espacio enrejado en el patio
para ver si puede volar… ¿Qué te parece? Podríamos
buscar el modo de que Kan lo premiase de ese modo si mejora su actitud…
¿no sería interesante?- sonrió cruzándose
de brazos de nuevo.
- Me parece una idea excelente. Siempre tiene muy buenas ideas,
Jaken sensei. – le sonrió con los azules ojos llenos
de devoción, e intentando ocultar un leve sonrojo de vergüenza.
Era cierto que él tampoco había tenido la mejor actitud
al principio, pero había aprendido finalmente Era patético
vivir como un ser común y corriente, por no mencionar, aburrido.
Le debía todo al doctor Jaken. Se giró, aproximándose
a un microscopio para verter unas gotas de la sangre que llevaba
consigo en su plaquita de vidrio. – Seguro le gustará.
– añadió, refiriéndose a Aziel.
-Shisou…- el rubio lo miró más serio como concentrado
en sus pensamientos -encuentra el modo de que pueda salir a la luz
del sol ¿quieres? Que sea definitivo, con eso me conformaría…
por el momento- dijo mirándolo a los ojos y apartándole
después el flequillo negro de la cara -Es muy difícil
encontrar ciertas cosas por la noche y comienza a ser demasiado
molesto.
- No se preocupe, Jaken sensei. Le prometo que encontraré
la manera....Si hemos logrado tanto, habrá la manera de vencer
esto también. –lo miró a los ojos, sonriendo
ligeramente.
-Muy bien, eso espero- aseguró el hombre dirigiendo sus
pálidas pupilas al moreno e inclinándose para alzarle
levemente el rostro y besarle la frente. Le acarició la mejilla
sonriéndole -Puedes retirarte ya- alzó la muñeca
del chico para observar el reloj en esta -es tarde…
- Gracias, pero....quiero terminar esto antes. ¿Está
bien? –
-Está bien si tú crees que está bien- autorizó
el rubio de un extraño modo -Deja que Kan le dé la
noticia a Aziel de que podrá volar si se porta bien…
tal vez confíe en él y desde luego… Kan no se
opondrá a nada de lo que le pidamos, mañana quiero
que lo lleves con ál a primera hora antes de sus pruebas,
que le diga que si es bueno y se comporta, más tarde podrá
ir a volar- el rubio sonrió golpeándose suavemente
los labios con la yema del dedo índice -Creo que nos divertiremos
bastante… y recuerda preguntar a Tama si ha visto algo…
"extraño”- sonrió de medio lado abriendo
la puerta del laboratorio.
- Estoy seguro de que así será, no lo dude. Hablaré
con Tama, luego de dejar a Kan con Aziel. Esta vez no lo ataré,
así será más fácil que confíe.
– sonrió, alborotándose el cabello. –
De todos modos, no creo que le haga daño. Trata de ocultarlo,
pero parece bastante interesado en el chico.
-Bien… podría ser mejor, cierto…- sonrió
más abiertamente mientras se ponía el largo abrigo
color crema -Pero que no le haga daño, ese chico es muy importante
para mí- dijo serio y mirándolo a los ojos. En realidad
para lo que era muy importante era para sus investigaciones. Se
quedó en el marco de la puerta sacándose el cabello
completamente del interior del abrigo -Oh… si le hace daño,
repítele lo que le haga intensificado- sugirió antes
de salir y cerrar la puerta a sus espaldas.
- Así será.....- murmuró el moreno con una
sonrisa algo cruel en los labios, aunque estaba casi seguro de que
no sucedería. Claro está, a menos que el chico hiciese
algo que enfadase a Aziel, pero lo dudaba. Se giró, inclinándose
para observar a través de la mirilla del microscopio, tarareando
una tonadita inconscientemente.
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