| Capítulo 21
Oferta y Demanda
-Entonces… desde todo punto de vista, la situación
es esa Shisou. Tenemos demasiados internos y, o bien nos deshacemos
de algunos de ellos o conseguimos lo medios de mantenerlos a todos
sin privarnos de material de investigación. Todos estos aparatos
como tú bien sabes son muy costosos…- dijo bajándose
un poco las gafas por el puente de la nariz y mirando a los ojos
azules del moreno -Te lo comento para que me digas qué opinas
al respecto, valoraré tu evaluación de la situación-
aseguró dedicándole finalmente una sonrisa.
-He pensado que encontrando los sujetos adecuados podrían
alcanzar un buen precio como armas o incluso como simples mascotas…-
pasó una hoja con fichas de varios pacientes.
- Pues no lo sé....Parece buena idea en principio, pero...¿cree
que podremos venderlos sin atraer la atención? – observó
cómo pasaba las hojas, sin querer contradecirlo pero aquello
le preocupaba. – Hay que admitir que no son muy normales....Si
esto se llegase a saber....
El rubio alzó el rostro retirando su cabello hacia atrás
y mirándolo a los ojos sujetando una de las hojas en su mano
-Habrá que probar… y habría que encontrar el
lugar adecuado. Estoy seguro de que eres consciente de que algunos
de estos chicos han llegado a mí gracias a la aportación
de importantes sumas de dinero en ciertos locales… subastas…-
sonrió apartándose el mechón de cabello que
de nuevo había resbalado sobre su blanca piel -En los suburbios
pueden encontrarse lugares realmente interesantes querido…
- Sí, ya lo sé... - - le respondió, mirándolo
a los ojos. Era extraño lo que las personas hacían
por el dinero, eran capaces de vender a su propia familia. A él
no le interesaba el dinero, siempre que pudiese seguir con su trabajo,
claro. Una sonrisa atravesó sus labios asintiendo. –
Si usted lo dice, entonces supongo que está bien. Sabe que
confío plenamente en usted, Jaken sensei.
-Por supuesto que lo sé- contestó el rubio que sonreía
acariciándose los labios con la patilla de sus gafas -Y respecto
a que esto pueda llegar a oídos de alguien que nos incomode…
creo que podemos hacernos cargo perfectamente de su silencio, cuento
contigo para ello ¿no es así? Con tu maravilloso poder,
no me hace falta nada más… un simple esfuerzo y el
peligro habrá desaparecido ¿me equivoco?- preguntó
echándose atrás en la silla de cuero apoyando la mano
en el reposabrazos y volteándose un poco meditando sin dejar
de sonreír.
- No, por supuesto que puede contar conmigo. Incluso...podría
ser divertido. – se rió con la misma alegría
con la que un niño reiría ante la promesa de una fiesta
de cumpleaños. – Está arreglado entonces, habrá
que elegir a los chicos adecuados.
-Y a los compradores adecuados querido, no olvidemos eso…
A los compradores también hay que estudiarlos en profundidad,
a poder ser que sean estúpidos- anunció con una sonrisa
volteándose para de nuevo verlo de frente -mañana
por la noche iré a visitar esa clase de lugares. De paso
podré revisar si se ofrece algo interesante … ¿querrías
acompañarme?- preguntó de pronto observando una vez
más las fichas y fijando sus ojos en Aziel. Sin duda pagarían
infinitamente por un ejemplar como él, claro que, desde luego,
no estaba en venta.
- Sería.......sería un honor. Claro que sí!
– exclamó entusiasmado por la idea, intentando calmarse
un poco luego, aunque sin dejar de sonreír. – Quiero
decir que...me encantará acompañarlo. No...no está
pensando en vender a Aziel ¿verdad?- añadió,
fijando sus ojos en la ficha que estudiaba el mayor.
-Ah… no- dijo meneando la ficha en su mano y sonriendo después
colocándola junto a las otras -Desde luego, alcanzaría
cifras astronómicas… pero no, definitivamente Aziel
no estaáen venta, es una criatura demasiado maravillosa como
para ponerla en manos de nadie que no fuese de mi total y absoluta
confianza ¿Por qué Shisou? ¿Te agrada?- preguntó
algo maliciosamente, continuando en su labor de revisar las fichas
-¿O es que no quieres compartir tus juguetes con los demás
niños?
- No, no es eso. – se apresuró a responder un tanto
cohibido. – Aziel es importante para mis investigaciones.
No puedo perderlo, es todo. – lo cierto era que no podía
negar que además le gustaba jugar con él. Era tan
orgulloso que se lo hacía irresistible. Por otro lado, había
habido momentos en que felizmente lo hubiese matado por la frustración,
si no hubiese sido porque era necesario.
-Está bien…- el rubio se levantó poniéndose
a su espalda y acariciándole la cara sujetándolo por
la barbilla y apenas rozándolo -Aziel es tu sujeto de estudio
y no hay nada malo en que no quieras que nadie te lo quite…
De todos modos, no me importa consentirte- sonrió pegando
su fría mejilla a la del moreno besándola con suavidad
-Sólo consígueme lo que necesito y con eso será
más que suficiente- susurró apenas rozándole
el cuello con los labios y apartándose -Cada día estoy
más impaciente…- murmuró más para sí
mismo rebuscando en los archivos de una estantería a su espalda.
- Ya falta poco, sé que dentro de poco lo tendré
resuelto. – murmuró el moreno tocándose el cuello
con las puntas de los dedos. – Sólo necesito un poco
más de tiempo...
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