| Capítulo 42
Trust and Mistrust
Dirigió sus pasos hacia el laboratorio, cambiando de idea
de pronto y encamonándose a la habitación de Kan.
Llamó a la puerta, esta vez esperando. - ¿Kan? ¿Puedo
pasar?
-Sí..- más la voz que se oyó en el interior
no era la de Kan, sino la voz oscura de Kitaziki que se levantó
de la cama con su hermano en brazos. El cuero de su ropa negra crujió
en la oscuridad de la habitación y sus ojos rojos se clavaron
en la puerta.
El doctor se extrañó al escucha aquella voz. ¿Qué
acaso había alguien más con el chico? Sonrió,
pensando que al menos era seguro que no se había equivocado
de habitación, y empujó la puerta, entrando. - ¿Kan?
Venía a ver cómo te encuentras.....
-Se encuentra mal...- dijo el moreno de cabello largo y negro avanzando
hacia él y mirándolo a los ojos fijamente -No me gusta
que llore... no me gusta nada...
- ¿Ha estado llorando? – Shisou miró al chico
en los brazos del otro, un poco contrariado de no poder hablar con
él, y dirigió su vista al moreno. – Y ¿tú
eres......? No recuerdo haberte visto antes.
-Kitazaki... y soy su hermano...- espetó el moreno cogiendo
mejor a su hermano y apoyándolo contra su cuerpo mostrándole
con una mano el collar de cuentas en el suelo -Aziel...
- No sabía que Kan tuviese un hermano...- le sonrió,
observando a donde señalaba. – Aziel....- repitió,
observando las plumas negras que adornaban las cuentas. - ¿Sabes
tú lo que pasó?
-Desde luego...yo siempre estoy con él, Shisou- el moreno
dejó a su hermano sobre las sábanas colocándole
de nuevo el collar en el cuello y apartándole el pelo de
la cara -Mi hermano es muy débil... y muy estúpido.
- No, no, Kitazaki-kun. No se habla así de la familia. –
sonrió el moreno, bromeando aunque cuidadoso. – Así
que sabes quien soy, y siempre estás con él.....Puedo
suponer que no eres un hermano ordinario. Y más, que nunca
te había visto....
-No me digas lo que tengo que hacer. Resulta demasiado patético...-
sonrió mirándolo serio de nuevo y haciendo una mueca
de desagrado -¿No soy ordinario? Tal vez no lo sea.
- Uy, qué mal carácter. Si sólo bromeaba –
lo miró de reojo pasando por alto que el moreno no parecía
querer explicarse. Ya le preguntaría luego a Jaken sensei
en caso de no averiguarlo. – Ahora, ¿crees que puedas
decirme lo que sucedió entre Kan y Aziel o es mucho pedir?
-Teniendo en cuenta que te aborrezco, es un tanto pesado hablarte
pero como no hay mucho que decir ... Shiryou estaba haciéndole
una felación a Aziel, eso es todo...- se pasó la mano
por el cuello rozando el cuero.
- ¿Eso es todo? – el médico se rió,
pensando que eso era bastante. Aunque seguro que no fue mutuo el
asunto. – Y Kan lo vio. – finalizó sus pensamientos
en voz alta, completamente sin cuidado del hecho de que Kitazaki
lo aborreciera o no. – Había algo de sangre en las
sábanas de Aziel. Supongo que puedo suponer que Kan no está
lastimado, ¿verdad? – preguntó sólo por
asegurarse, imaginándose ya más o menos la escena.
Kitazaki se rió, mirándolo a los ojos -¿Y
quien iba a poder lastimar a Kan que no estuviera ahora en una bolsa
de basura? La sangre ha de ser de Aziel. ¿Quién es
Shiryou? Es un demonio, eso lo sé...
- Un demonio... - Shisou se rió, observándolo. –
Shiryou es......lo que ves. Un chico con cierto tipo de poderes
y una personalidad bastante...fuerte por decirlo de algún
modo. ¿Qué más quieres que te diga?
-No... Shiryou es un demonio inmortal. Trata de matarlo... verás
lo que sucede...- se rió mirándolo -No deberías
creerte tan listo cuando no lo eres... ¿sensei? ¿Qué
méritos te hacen poseer ese título?
- Supongo que esta es la parte en la que irremediablemente me enfado
y pierdo la clama, ¿no? – se rió de igual manera
observándolo. – Para ser sincero, Shiryou no era mi
paciente sino hasta hoy. Apenas si revisé su expediente.
Admito que he sido descuidado, sí. Pero a diferencia de lo
que puedas creer, sé muy bien que no soy perfecto. –
dio un paso adelante sin apartar la mirada. – Con respecto
a lo del título de sensei, yo diría que los estudios
y la experiencia personal son suficientes, ¿no?
-Sé que no pierdes la calma, eso ya lo hacías cuando
eras más joven y más imbécil aún- el
moreno lo miró igual de serio y sin moverse de donde estaba
mirando hacia abajo para verlo a los ojos -Shiryou es un diablo...
un demonio inmortal, el imp... no puede destruirse... sólo
su cuerpo material. Entraría en otro y renacería en
la misma apariencia, con el mismo poder y absorbería el de
su nuevo recipiente- sonrió de medio lado -Probablemente
el de su asesino... de ese modo... estaría seguro de adquirir
un gran poder... No te dejes engañar por su apariencia cuando
no está unido a su ser inmaterial... sería un error...por
eso lo hace...
- Y yo que pensé que me despreciabas.... – bromeó,
añadiendo luego. - Bueno, entonces me aseguraré de
no matarlo. De todas maneras, no pensaba hacerlo. – sonrió
tranquilamente, aunque pensando interiormente que tal vez le estaba
dando demasiada libertad. Pero no podía quitársela
ahora, estaba cumpliendo bien su función y además,
era cierto que le agradaba. Y lo que era más importante,
el tener a alguien así de su lado no sería precisamente
una desventaja.
-Y te desprecio... pero si adquiriese tus poderes sería
aún peor... Es inmortal... ¿qué cantidad de
poderes crees que haya sido ya capaz de controlar en ese "tiempo"?-
se apartó el pelo del rostro- Como mi hermano es imbécil,
quería verte...- dijo apoyando la mano en el pecho de Kan
-Confía en ti... craso error... Lo traeré, pero no
se te ocurra hacerle daño... puedo salir cuando quiera de
él...
- Así que ese es el secreto...No te preocupes, yo jamás
le haría daño a un chico tan bueno como Kan. –
sonrió, observando. – Antes de que te vayas...¿sabes
cuantos años pueda tener Shiryou en realidad?
-Cientos...Miles... No creo que ni él mismo lo recuerde
y ya sabes el dicho "sabe más el diablo por viejo que
por diablo"- lo miró de soslayo sonriendo de medio lado
-No dejes que te mate y no lo mates... Puede ser difícil
llegado el momento...- apretó el pecho de Kan que se recogió
dolido y entreabrió los ojos sorprendido al ver a Shisou
allí -Sensei... lo siento- se levantó de la cama cansado
y adormilado acercándose y abrazándose al moreno.
- Shhh.....no tienes por qué disculparte, Kan. – Shisou
le acarició el cabello, pasándole la otra mano por
la cintura para abrazarlo de vuelta y guiarlo de regreso a la cama.
– No te levantes, te ves cansado.
Kan se sentó en la cama acostándose y agarrando la
almohada abrazándola con la mirada perdida en la pared -Pero
no debí salir de la habitación sin permiso... pero
a mí me gustaba Aziel- dijo mirando entonces al doctor -Pero
... ya no quiero volver a verlo- aseguró aunque realmente
no podía imaginarse el estar sin verlo.
- Ya, no voy a reñirte por eso porque sé que eres
buen chico y no sueles hacer esas cosas. – se sentó
a su lado acariciándole el cabello. – Y bastante mal
la has pasado ya, pero te advertí que Aziel no era bueno.
No debes dejarte afectar tanto por él.
-Pero me gustaba...- lo miró a los ojos de nuevo reconfortado
por las caricias -Pensaba que podía conseguir que fuera bueno...
y también pensaba que yo le gustaba... pero ya veo que estaba
equivocado en ambas cosas- se pasó la mano por los ojos somnoliento
por el agotamiento -Sensei... yo sé que tú eres bueno...
porque todos los que vestimos de blanco lo pensamos- le sonrió
por fin suavemente.
- Muchas gracias, Kan- le sonrió de vuelta el moreno. –
Yo también pensé que Aziel podría cambiar con
tu influencia. Fue por eso que te alenté. Lo siento, Kan.
Parece que ambos nos equivocamos. – finalizó, añadiéndole
leña al fuego.
-No importa- Kan le sonrió frotándose los ojos una
vez más -Gracias sensei, igual fue bonito al principio...-
dijo sin dejar de sonreír igualmente y abrazándose
a la almohada de nuevo -¿Puedo dormirme ya? Tengo sueño...
- Por supuesto, Kan. No te robo más descanso. – se
agachó sobre él besándole el cabello. –
Buenas noches, ya conocerás a alguien mejor.
Kan sonrió al mayor abrazándose más y cerrando
los ojos para dormirse, aunque no podía creer que pudiese
haber alguien mejor que Aziel.
|