| Capítulo 43
Loyalty and Progress
El rubio se paseaba por la sala leyendo unas notas y se ajustó
las gafas meditando en lo que veía en aquel informe acerca
de las mejorías de Kogatsu en su resistencia a la luz solar.
Se apartó el cabello del rostro suspirando y dejando las
notas sobre el escritorio -Que Shisou venga a verme, por favor-
dijo en su habitual tono cálido por el interfono desprendiendo
el dedo después, del botón y llevándose la
mano a la bata médica colocándose los cuellos blancos
pensando distraídamente en qué era lo que podían
hacer para acelerar el proceso. Tal vez someter al chico a una terapia
más fuerte, no lo sabía realmente pero parecía
haber tenido un muy buen efecto a la sangre del lobo. Tal vez debía
exponerlo a esta de nuevo y tal vez por más tiempo, una dosis
mayor. De cualquier modo, Garou no se vería afectado mucho
tiempo por ello. Suspiró de nuevo sonriendo al mirar la luna
en el exterior, saldría... por un rato, hoy deseaba algo
nuevo...
Minutos después, Shisou tocaba a la puerta, habiendo suspendido
su trabajo en el laboratorio tan pronto como recibió el aviso.
Lo cierto es que había pensado en ir a hablar con el doctor
al día siguiente. Había muchas cosas que comunicarle
y de paso, quería preguntarle sobre Kitazaki y sobre Shiryou.
Pero así era mejor, no tendría que esperar. –
Jaken sensei? Me dijeron que deseaba verme.
-Así es querido....- el rubio deslizó la mano por
las cortinas dejándolas caer de nuevo y volteándose
para ver al joven doctor -Quería que me informases si has
conseguido algo con Shiryou- sonrio cruzándose de brazos
y mirándolo a los ojos -He... oído cosas- dijo manteniendo
la sonrisa.
- Sí, también quería hablarle de eso. –
Shisou entró, sonriendo de vuelta y saludando con la cabeza.
– Supongo que ya sabe que se ha vuelto a fusionar, pero....no
logré que lo hiciera con los ojos vendados. Sencillamente
se rehusó. Así que le propuse un trato. Más
libertad....a cambio de que se comporte y coopere. Hasta ahora va
bastante bien, pero....imagino que tendré que ser un poco
más técnico en algunas cláusulas del contrato.
– sonrió, pensativo.
-Hum... ya veo- el rubio sonrió paseándose por la
sala y apoyándose en la mesa del escritorio -No debiste permitirle
ver... estoy seguro de que tarde o temprano acabará sucediendo
algo... desagradable. Claro que... los tratos no pueden romperse...
puedo imaginarme la clase de cosas que haya tratado de hacer en
este tiempo- extendió el brazo abriendo la palma de la mano
hacia él para que se acercase.
- Sí, lo siento. Sé que fui descuidado, pero no veía
otra manera. Además....ya sabe que me cuesta resistirme a
la curiosidad. Y, lo cierto es que hasta esta noche no sabía
con qué trataba exactamente. Mi culpa, claro. – sonrió,
acercándose. –Pero tenía algo muy interesante
que decirme.
-¿Y qué era ese algo tan interesante? Me tienes intrigado,
no es usual que te descuides- el moreno apoyó la mano en
su mejilla atrayéndolo hasta aproximarlo a él totalmente
y deslizó los dedos por su cabello.
- Algunos de los chicos, planeaban un escape. Aziel, Garou y Kan.
Pero.....ya está solucionado, creo. Gracias a Shiryou por
cierto. Aunque habrá que mantenerlos vigilados. – permaneció,
mirando al mayor. – Para decirle la verdad, estoy algo avergonzado.
Hasta el momento pensaba que Shiryou era sólo un chico con
mucho potencial, pero....creo que debí estudiar mejor su
expediente antes de saltar a la acción. Y lo cierto es que
la manera de enterarme tampoco fue algo para estar orgullosos...
– añadió sonriendo.
El rubio no pudo contener una carcajada y la dejó escapar
entre sus labios mirando al chico -Shisou... te he dicho muchas
veces que leas las fichas completamente, sino podrían suceder
cosas desagradables... ¿Qué es lo que quieres saber?-
preguntó entonces deslizando los dedos por su cuello y sintiendo
como la sangre corría mas excitada de lo normal por sus venas
-Esto te divierte ¿no es así? Has encontrado algo
increíble... y no puedes dejar de ahondar en él.
- Lo admito, no es todos los días que me encuentro con algo
así. Y si consigo que coopere con nosotros...... –
sonrió alegre pasándose una mano por el cabello. –
Quiero saber todo lo que pueda. Si de veras es un demonio, cuantos
años tiene, hasta donde llegan sus poderes. Y...más
importante, ¿cómo fue que logró atraparlo?
– lo miró a la expectativa. No creía que el
hermano de Kan le estuviese mintiendo, pero era mejor cerciorarse.
– Por supuesto...si hay algo más que no esté
preguntando y debería saber, le agradezco que me lo diga.
-Cuanta curiosidad ha despertado en ti...- el rubio mantuvo la
sonrisa en sus labios divertido por aquella actitud que consideraba
por una parte un tanto... infantil y por otra parte tan encantadoramente
útil -Realmente es un demonio... uno bastante sanguinario
y bastante... ¿como decirlo? Voluble... además de
inteligente... aunque trate de parecer lo contrario, lo cual por
otra parte sólo lo hace más sabio- sonrió dejando
escapar una suave risa -Su edad... lo cierto es que admito que la
desconozco... cuando sea consciente de los años que el universo
existe tal vez llegue entonces a saberlo, pero dime... ¿por
qué deseas saber cómo lo atrapé? ¿Acaso
deseas saber si podría hacerlo de nuevo?
- Usted mismo lo dijo, que podría llegar a ocurrir algo
desagradable. Quisiera saber si es posible volver a controlarlo,
llegado el caso.
-Lo cierto es que lo dudo muchísimo...- el doctor dejó
escapar una carcajada mostrando los dientes marfíleos entre
sus labios -Muchísimo querido... como sabrás... la
violencia no es una opción de la que yo suela echar mano.
Si conseguí atraparlo, fue porque lo vigilamos durante un
extenso periodo de tiempo, siguiendo todas y cada una de sus acciones
hasta conseguir atraerlo con la presa perfecta, desde luego no estaba
fusionado- sonrió de nuevo deslizando la lengua por sus colmillos
-y desde luego tenía los ojos vendados... yo se los vendé,
claro está... pero por aquel entonces yo podía suscitar
deseos en él que ahora no- se rió de nuevo sujetándolo
por la cintura y esperando a saber qué era lo que pasaba
ahora por su mente.
- Pero tal vez yo sí pueda....- sonrió un tanto rojo,
dejando escapar una risita luego. – Y sino, tendré
que inventar otra manera, alguna forma de mantenerlo leal. De que
desee permanecer con nosotros. – sonrió más
relajadamente, aunque para él era muy claro el beneficio,
pero tal vez a un demonio de quien sabe cuantos años no le
parecería la gran cosa.
-Tal vez... yo creo que sí...- contestó con voz suave
el rubio -Creo que deberíamos optar por mantenerlo fiel a
nosotros, dudo que cayese en el mismo ardid por dos ocasiones, aunque...
escucha algo querido, es orgulloso, mucho... y eso... también
es un arma de doble filo. Hay que saber como utilizar los defectos
y virtudes de los demás en su contra... pero eso es algo
que irás aprendiendo poco a poco... estoy muy orgulloso de
ti- dijo pasando su fría mano por el rostro del chico de
nuevo -No sólo por eso, sino también por tus progresos
con Kogatsu...
- Gracias, muchas gracias, sólo intento cumplir mi trabajo
y..ayudarlo, lo sabe. – sonrió, sonrojándose
un poco, sintiéndose como un niño frente al rubio.
Lo miró nuevamente a los ojos. – Y en realidad no puedo
llevarme el crédito. Es gracias a usted. La sangre de Garou.....Es
increíble, ni una sola quemada, incluso las anteriores desaparecieron
completamente. Claro.....no le duró todo el día, pero
es mucho más de lo que había aguantado. – se
pasó la mano por el cabello sonriendo. – También
está más fuerte, por supuesto, pero eso...no se lo
vamos a decir a él.
-Oh no, desde luego que sería una imprudencia...- sonrió
dejando escapar una suave risa de sus labios -Dime... ¿cómo
es que Shiryou evitó esa... revuelta? por así decirlo.
- Verá.....dejé que Shiryou le hiciera una visita
a Aziel. Aparentemente, Kan y aziel tenían una cita no autorizada.
Y Kan entró precisamente cuando Shiryou realizaba un acto....no
apropiado sobre Aziel. Ahora Kan no quiere saber de Aziel, y Aziel
no quiere dejar su cuarto...Con el grupo disuelto, se acabó
la revuelta. – sonrió pensando que en realidad había
sido ingenioso y mucho más rápido que aquello de infiltrarse.
– Por cierto – señaló, recordando de pronto
y soltando una risita - no sabía que Kan tuviese un hermano
tan simpático. -
-Kitazaki-kun...- el doctor sonrió ampliamente -¿lo
has conocido? Interesante... no trates de dañarlo, no puedes,
está muerto- explicó cruzándose de brazos -Sin
embargo, el que sufriría los daños sería Kan...
no lo sentiría porque su estado de coma con la aparición
de su hermano es absoluto, aunque... cuando despertase, en caso
de que lo hiciese... - detuvo la explicación dándola
por obvia -Sus métodos para cuidar de su hermano son un tanto...
extraños y tal vez violentos- explicó riéndose
de nuevo -pero en su expediente encontrarás más información...
y ahora dime querido... ¿cómo han estado llendo las
cosas con Tama? Necesitamos esos fondos... lo antes posible- levantó
un poco el mentón del chico observando una marca de presión
en su cuello sin decir nada.
- En realidad fue Kitazaki-kun quien me dijo lo de Shiryou. No
desea que se vuelva más fuerte, no es de extrañar.
– sonrió, mirándolo. – En cuanto a Tama...todo
está yendo muy bien. Diría yo. – le mostró
el papel en el que se veía apuntada la cifra que ofrecían
por él. – Y esta noche iba a ver otros clientes, pero
incluso si no sube el precio, creo que será más que
suficiente.
-Desde luego...- el rubio observó la cifra satisfecho -Claro
que cuanto mayor sea, mejor. No esperaba sacar tan buen beneficio
de tan inesperado mediador- dijo refiriéndose a Shai –Claro,
que las sorpresas inesperadas siempre son las mejores- sonrió
aún más, deslizando un dedo por el cuello del moreno
y desabrochando los primeros botones de su camisa -Querido...- dijo
mirándolo fijamente a los ojos -quisiera que ahora no te
separases de mí...
- No....no tengo nada urgente....Si no quiere que me vaya.....
– el moreno tragó saliva, enrojeciendo hipnotizado
por esos ojos, sintiendo que el corazón le latía más
rápido.
-No... quisiera que te quedases a mi lado unos segundos más-
dijo retrocediendo sin dejar de mirarlo y llevándolo de su
mano junto a él, caminando de espaldas hasta el asiento de
cuero rojo. Lo atrajo de la mano besándola suavemente mirándolo
a los ojos y esperando a que se sentase sobre sus piernas -Ven querido...
El moreno se sentó dócilmente, sin poder despegarse
de su mirada. – Jaken sensei..... – susurró más
como un pensamiento que palabras reales.
Su mano pálida y suave se movió sobre el pecho del
chico desbrochando los botones y deslizándola por él,
retirando la camisa a un lado bajándola por su hombro. Deslizó
las yemas de los dedos por la suavidad de su piel hasta su cuello
-Tranquilo... será agradable...- dijo sonriéndole
de forma reconfortante apoyando una mano bajo su espalda y alzándolo
un poco para descender sobre él, el largo cabello rubio cayendo
en ondas doradas sobre el joven.
- Confío en usted.....- murmuró el chico, dejándose
hacer y alzando una mano para acariciar los mechones suaves de cabello
rubio, entrecerrando los ojos al sentir sus labios sobre su piel,
sin poder evitar que se le escapase un leve gemido.
Jaken sonrió, besando su pecho y después deslizando
los labios entreabiertos por uno de sus pezones haciendo lo mismo
y acariciándolo con la lengua, y subió hasta su cuello
deslizando las manos por él hasta su hombro. Repasó
su pecho con las yemas de sus dedos dedicándose entonces
a su pezón endurecido bajo su tacto, en ese mismo momento
dejo que sintiese la calidez de su respiración contra su
piel antes de atravesar su piel delicadamente para beber de él.
El chico gimió, sintiendo cómo su sangre fluía
entre los labios del moreno. El dolor que sintió era mínimo
comparado con el placer que recorría su cuerpo. – Jaken
sensei...... – volvió a susurrar con la voz entrecortada,
la habitación haciéndose borrosa a su vista.
El rubio lo escuchó complacido mientras libaba su sangre
y se separó de él unos centímetros, deslizando
la lengua por la herida de la que aún manaba sangre. Suspiró
complacido recostándose hacia atrás en el cuero y
deslizando la mano por el cuerpo del moreno hasta su sexo acariciándolo
con delicadeza sobre las ropas -Pronto estarás recuperado
querido...- le explicó sin saber si estaba realmente consciente
o no y alzándose con él en brazos para llevarlo a
sus aposentos.
El moreno se sujetó a las ropas de Jaken con una mano, incapaz
ya de abrir los ojos y no muy consciente de la realidad. –
lo siento.....no me deje....- murmuró de forma algo confusa,
sin ser capaz de analizar lo que decía, y guardando silencio
finalmente, vencido por la debilidad.
-Querido... yo nunca te abandonaría...- el rubio sonrió
suavemente decidiendo complacerlo y llevándolo consigo a
su propia habitación, sentándose en el lecho y limitándose
a acariciarlo sin apartarlo de sus brazos.
|