.Novela homoerótica para mayores de edad.
 

Capítulo 45

Hang Over

Tama se había levantado a la hora acostumbrada y se hallaba sentado en la cama mirando a Shai, aburrido porque no se despertaba. Acercó su rostro al del moreno casi rozándolo, para ver si reaccionaba y como no hacía nada, se metió bajo las sábanas arrastrando consigo a Kotaro, hasta que sólo quedó la cola del gatito sobresaliendo entre el revoltijo. Se acarició con la pierna de Shai, provocando que el chico la moviera, e irremediablemente saltándole encima al ver el movimiento, su cola abanicando descuidadamente la cara del moreno.

Shai frunció el ceño despertándose en mitad de un estornudo y sintiéndose aplastado para variar, sólo para notar la cola en su cara. Levantó la sábana encontrándose con las posaderas de Tama en su cara -Ah!! Que no me aplastes!! Y no me pongas tu culo peludo en la cara, fuera, fuera- dijo tirándole del rabo en todas direcciones sólo para serenarse sacudiendo las piernas y poniéndose las manos en la cara -Nooooo….. tengo resaca por tu culpa!! Y me aplastas!!

El gatito salió de debajo de las sábanas, meneando la cola aún más. – No tires! Duele! Y no grites! – le saltó encima de nuevo, rozándose con su cara.

- Nuu, saca me duele la cabeza… saca, saca, saca sacaaaaaaaaaaaaaa!!!- siguió tirándole de la cola hasta ver que no daba resultado, finalmente apartándolo de encima rodándose por la cama y dejándose caer sobre él -No… me duele mucho… no me puedo levantar… culpa tuya… tus dueños me van a capar si no te llevo.
- No es mi culpa. No sé por qué te duele, si no te lastimaste. – se revolvió debajo de él, sujetando al gatito de peluche entre sus brazos. – Pero si quieres, te ayudo un poco.

- Porque por tu culpa, me he dado al alcohol y a la perdición. Lo siguiente serán los canutos y después drogas de diseño!! Luego me prostituiré en cualquier esquina y tendré que poner el culo como si fuera una hucha…- comenzó a desvariar chafando la cara contra la almohada sujetando la punta de una de sus orejas entre los dedos y esmachucándola -Hoy no te llevo, llamaré y les diré que estoy enfermito… No quiero… Llama tú, a mí me dan miedo…

- No entiendo nada. ¿Estás enfermito? Pero si vamos allá, te curan. – le sonrió el gatito, aún pataleando porque sí. – Y yo no hice nada! Mira! – lo abrazó de pronto enroscando la cola en su pierna, y absorbiendo sus energías negativas para ver si al menos, así no le dolía.

-Y una polla! No voy allí ni loco que me come mister Hide… Si aún fuera mister Hyde- se rio poniéndose rojo de pronto -Shh!! Te cayas! Me duele la cabeza y no hablo coherentemente. Me duele menos… eres cute- lo miró para darle un beso dejándose caer de nuevo rojo como un tomate -Seguro que te compran los de ayer…

- Gracias! Te quiero! – saltó el gatito abrazándose de nuevo sobre él, emocionado por el beso. - ¿Tú crees? Se ven divertidos....Y no sé quien es mister Hyde. A mí me cuidan Shisou sensei y Jaken sensei. Pero preferiría quedarme contigo. – comentó entremezclando todos los temas.

-Pues llama a este numero y les dices que estoy enfermo. Que te llevo mañana, que ahora no me puedo levantar ¿OK? Ya está, sólo eso- dijo sin moverse un ápice demasiado hecho polvo para ello.

- Pues llamo! – saltó de la cama, mirando alrededor, y yendo de una esquina a otra de la habitación, buscando un intercomunicador que era la única forma de llamar que había visto. Miró de nuevo a Shai, confundido, moviendo las orejas. - ¿Cómo llamo?

-Con el teléfono, baka!!!- dijo señalándolo -Mejor dame a mí y yo llamo, cacho baka!- dijo extendiendo la mano para que se lo pasase -y ven aquí… que estás muy lejos…

El gatito tomó el teléfono, murmurando. – Eres un gritón – y regresando sin embargo, dando saltitos y moviendo la cola contento. Saltó a su lado, entregándole el aparato y observándolo con curiosidad para ver qué hacía.

Shai se llevó el teléfono a los labios tras marcar, mirándolo de soslayo un tanto incómodo por tanta expectación y ya le recordaba a su hermano cuando estaba haciendo la comida -Buenos días, querría hablar con Shisou sensei por favor, es algo importante, le dice que es Shai.

-Un momento- el hombre presionó el intercomunicador -Señor Shisou, un tal Shai desea hablar con usted por teléfono.

- Gracias, puedes pasarme la llamada. – contestó, esperando luego en su despacho a que se conectara la línea. – Shai, qué agradable placer oír tu voz. ¿Y a qué debo el honor? – permaneció a la expectativa, preguntándose por qué lo llamaba en vez de ir como todos los días.

-Siento molestarle y además tan pronto, pero es que estoy enfermo y no puedo levantarme de la cama, pero ayer conseguí que ofreciesen la cifra más alta por Tama. Si alguien puja más por él, el precio subirá de las expectativas, pero como ya le digo, no podré llevarlo porque me encuentro mal, pero puedo decirles donde resido si quieren venir a buscarlo, por si no confian. De cualquier modo, sino lo llevaría a la mañana siguiente…

- Shai-kun, ese no fue el trato. No es bueno faltar a tus obligaciones sólo porque te sientas mal.... – amonestó el doctor que de hecho se sentía bastante relajado esa mañana. En realidad, estaba pensando en mandarlo a buscar. No sería mala idea saber donde vivía el chico en caso de inconvenientes.

-Pues ¿Qué quiere que le diga? No voy a irme a rastras por la calle sólo porque usted me diga eso… Si no les gusta cómo hago mi trabajo, buscan a otro, pero yo no puedo levantarme. Les he dicho que si quieren venir a buscarlo, pueden. Si no, esperan a mañana. A veces en los trabajos hay bajas y aunque hayas acordado tantos días de trabajo por mes, no puedes cumplir con tus obligaciones. No voy a disculparme por estar enfermo.

Tranquilo, qué genio traes. Lo cierto es que estás haciendo un excelente trabajo. Pero comprenderás que Tama es muy valioso. Necesitamos proteger nuestros intereses y por supuesto...asegurarnos de que esté bien. Dame la dirección, y enviaré a buscarlo.

- Está en la tarjeta que os di cuando me conocisteis… así que no hay peligro. Si no me equivoco, podéis venir a partirme la cara cuando queráis y la verdad que no me apetece como ya les dije el primer día. Lo que quiero es dinero no un animal de compañía…- Shai miró a Tama no muy contento con haberle puesto ese adjetivo, pero formaba parte de su representación comercial.

- Bien, bien, pero igual harías más dinero si lo vendes por tu cuenta, ¿no? – sonrió el moreno para sí. – Aunque confío en que eres más inteligente que eso. Lo pasarán a buscar antes del almuerzo.

-Lo soy y mucho. Me das miedo, no lo haré- Shai sonrió al otro lado siendo sincero -Claro que si no, sí lo haría. Estaré esperando- dijo colgando el teléfono y mirando a Tama -Mira que es repcreepy tu dueño…

Shisou colgó riéndose por las palabras del chico. De veras que era sincero al menos. Volvió a tomar el auricular para dar las órdenes pertinentes.

- No sé qué es eso... – contestó Tama, meneando la cola. – pero no tengo dueño, si aún no me compran......¿ye te sientes mejor? – le saltó encima de pronto acariciándose.

-No! Me siento igual!! Y ahora me creepearon. El Shisou sensei ese, que da miedo, no me gusta nada- dijo poniendo cara de suplicio ante tanta caricia -Ah!! Ya para!! Dúchate!!- le mandó sólo para sacárselo de encima -Ahora vendrán a buscarte.

- No quiero! – protestó por aquello de que se duchase. – Tú no te estás duchando. Y Shisou sensei no da miedo. Es sólo que a veces no sabe decir bien las cosas. Él me lo explicó. Por eso suenan feas...... Te hago sentir mejor! – se abrazó de nuevo, absorbiendo más energía, aunque no tenía que abrazarse, pero le gustaba.

-Ahhhhhhhhhhhhhhh!!!!!!!! Eres un pegote violador!!! Y obsesivo!!- Shai se revolvió, levantándose con el gato colgando de él y caminando al baño como si no llevase al otro colgado -Voy a mear, no me mires el pito- dijo al tiempo que meaba mirándolo feo por adelantado y lavándose después las manos. Lo cierto es que sí se sentía mucho mejor pero no le apetecía llevarlo. Que fueran a buscarlo si les daba la gana. No iría a clase, estaba cansado y no había dormido bien con la pesadilla de que el tal Kei le petaba el culo -Qué horrible…- dijo caminando a la cocina aún con el bicho colgando mientras preparaba café.

- ¿Qué es horrible? – preguntó el gatito sin soltarse, y balanceando la cola como si fuera un péndulo. – Tú eres bonito! Te quiero!!!!!! – le gritó aferrándose contento.

- Es horrible ese Kei que me quiere desvirgar…- se sacudió con un escalofrío -Me da miedito… me mete mano… ¿me quieres? Yo te quiero- dijo sonriendo y poniendo leche en un vaso para Tama abriendo la nevera y buscando algo más comestible, decidiendo que lo único que tenía interesante para un gato, era flan -¿Flan?- le ofreció dejándolo en la encimera junto al vaso y echándose como medio litro de café para él.

- Flan! – Tama saltó, bajándose por fin del chico, emocionado aunque sin saber qué era lo que le daban, y acercándose al plato, oliendo. Se sentó, lamiéndolo por encima y decidiendo que le gustaba. – Te quiero! – sonrió, metiéndose un trozo a la boca. - ¿Por qué te da miedito.....? Yo creo que es lindo, jugaba contigo.... – señaló con la boca llena.

- No jugaba, me metía mano, que es muy distinto- dijo el moreno sacudiendo un dedo delante de su cara y sonriendo de pronto hundiéndole la cara en el flan y riéndose a carcajadas -Qué baka!!

- Oye! – Tama sacó la cara del plato, todo cubierto de flan, y le saltó encima riendo, aferrándose a su cabeza. – Tú eres baka!

-Tú eres baka!!- el moreno se rió, lamiéndole el flan de la cara jugando como si fuera Garou y guardándose la lengua totalmente rojo -Ah!!! Me hiciste hacer algo gay!! Lávate la cara puerco marrano!! Y no me manches!!- dijo limpiándose la cara con agua fría también para bajarse lo rojo.

- Pero es tu culpa! Tú me ensuciaste! Y estaba jugando! – le contestó, deslizándose por su espalda y chapoteándose agua en la cara, sin restregar y con los ojos cerrados, en un gesto de fastidio.

Shai le pasó la mano por la cara limpiándosela él -Te lavas como un gato, el agua no te comerá ¿Sabes?- dijo cogiéndolo en brazos tras limpiarlo colgándoselo como un koala. - No pesas nada….- dijo sonriendo y apoyando un pie en la pared para mantenerlo sin que se escurriera sentado en su pierna. Giró la cara cuando oyó llamar a la puerta -Será que vienen a buscarte…

- Soy un gato! – aseveró pataleando y abrazándose luego a Shai. – No quiero irme, quiero quedarme contigo. También estoy enfermito- esgrimió como excusa. Sí quería ver a sus amigos, pero a la vez le hubiera gustado pasar un día jugando con Shai.

-Ya, ya, mucho cuento tienes tú… Por la noche ya nos vemos - dijo dirigiéndose a la puerta y abriendo con el gato en brazos -Tome- dijo pasándoselo al hombre que le mostró una identificación de la clínica -Nos vemos por la noche Tama, sé bueno y dúchate!

- No quiero! Pero...vale..... – accedió finalmente, sólo porque se lo pedía cariñosamente, despidiéndose con la mano, mientras se lo llevaban.

 

 
 

Tambien puedes dejar tus comentarios y opiniones en la sección de este fic en el foro, solo tienes que presionar en Hansa.

foro yaoi
yaoi shop, yaoi t-shirts, uke t-shirts, wings on  the back

yaoi angel angel and devil yaoi yaoi catboy yaoi lovers gay    
   
angel and devil yaoi
chibi neko yaoi
yaoi catboy
yaoi catboy