| Capítulo 47
Games to Play When you’re Bored
- Sígueme, entonces. – le sonrió Shisou al moreno,
una vez evitado ese problema en particular, echando a caminar, y
continuando con su conversación. – Tú no eres
malo Shiryou, eres tú. No vas a pensar que realmente creo
en ese tipo de clasificaciones. Son sólo estupideces que
te atan y no te dejan avanzar. Por otro lado, sí me agradas.
No hay un momento aburrido contigo, ¿no es así? –
le sonrió, girándose para abrir la puerta de su despacho.
-Tal vez sí… pero tampoco soy bueno- el moreno caminó
tras Shisou pasándose la mano por el pelo -¿Y tú?
¿Eres tu malo? Te gusta hacerle daño a la gente…
¿es porque así te sientes con poder sobre ellos? ¿Es
eso?- preguntó acercándose a su espalda y susurrándolo
sólo para apartarse de nuevo -El miedo da poder pero da más
poder el respeto ¿o tal vez no?
- Shiryou-kun, ¿quieres ser psicólogo cuando seas
grande? – se rió el moreno, abriendo la puerta y parándose
sujetando la perilla, con la espalda apoyada en ella. – Y
para responderte....no sé si diría que me gusta hacerle
daño a la gente. No es como un hobby tampoco. Pero es patético,
si tienes los recursos para conseguir lo que quieres y no los utilizas.
Y claro, ¿por qué no divertirse un poco de paso? O
lo haces tú o te lo hacen a ti, ¿ne? – bajó
la cabeza, aún sonriendo. – De todos modos, ¿quién
respeta a alguien sin poder? Aún peor, ¿cómo
respetar a alguien que reniega de su poder?
El moreno sonrió mirándolo de los pies a la cabeza
parándose en la pared y apoyándose contra ella observándolo
-No creo que fuera un buen psicólogo… no tengo paciencia…
"O tú lo haces o te lo hacen a ti" ¿Eso
crees? ¿Quién te ha hecho daño Shisou? ¿Vas
a llorar?- el moreno lo miró a los ojos despegándose
de la pared con una mano y parándose frente a él -¿Pasaste
mucho miedo?¿Sentiste mucho dolor?
- No, si ya se nota, no creas.... – le sonrió, refiriéndose
a su cuota de paciencia. – Y ya que no tienes paciencia.....¿no
prefieres discutir tu propia situación, mejor?
-La mía me aburre, ya la conozco ¿o es que vas a
contarme algo nuevo que yo no sepa? No hay nada nuevo, siempre es
lo mismo… una y otra vez…- pasó frente a él,
al interior de la habitación, pasándose la mano por
la cabeza y volcándose el flequillo negro delante de la cara.
Se dejó caer con la espalda contra la pared resbalándose
hasta el suelo -Dime…
Shisou dejó escapar una risita, cerrando la puerta y yendo
a sentarse en el escritorio. – No, Shiryou. ¿Por qué
mejor no me dices tú cómo pasó? ¿Cómo
te convertiste en lo que eres? ¿O naciste así? Y....lo
más importante.... – lo miró, alzando un dedo.
- ¿qué es lo que realmente quieres?
- … yo siempre fui así y siempre seré así.
¿Qué más da eso? No cambiará nada que
lo sepas o no, no puedes matarme … puedes… pero sería
una estupidez… ¿Para qué quieres saber estas
cosas?- continuó peguntando él sin acabar de contestar
-No sé qué es lo que quiero ¿Qué puedo
querer? Podría haber salido ya ¿Por qué no
lo hago? Me estoy divirtiendo… ¿Crees que me pueda
divertir lo suficiente?
- Si no cambia nada el que yo las sepa, entonces, ¿por qué
no me las dices? Tómalo como simple curiosidad. – se
inclinó hacia delante, entrelazando las manos. De hecho,
no estaba mintiendo. Sus primeras preguntas habían sido precisamente
por eso. – Y ya sabes que no te voy a matar, ni estoy buscando
la manera de hacerlo. ¿Para qué desperdiciar a alguien
como tú? Eso sí es estúpido. Así que
lo único que te interesa es divertirte... – se rió
levemente, sin dejar de mirarlo. – No lo sé, todo el
mundo quiere algo. Si no tienes ninguna razón o ningún
propósito, no es ninguna sorpresa que te aburras tanto....
-Te lo he dicho, siempre he sido así… No me acuerdo
de nada especial que pueda resultarte interesante… Poco a
poco fui adquiriendo más poder y más … no hay
un límite, sólo el que yo mismo me dicte ¿Qué
puedo desear si puedo obtener lo que quiero cuando quiero? Tengo
el poder para hacerlo de un modo u otro … sólo me interesa
hacer lo que no puedo… y obtener lo que no tengo. Quiero ser
libre, pero cuando lo sea … ya no tendrá ningún
sentido. Podría haberme ido ya, desde el momento en que me
fusioné… pero aquí hay muchas más cosas
de interés que en el exterior… Están demasiado
dispersas y esto… es un centro de poder - se rió, mirando
al techo y después a Shisou levantándose y caminando
hacia el escritorio apoyando las puntas de los dedos en la madera
-Me aburro…
Shisou apoyó la mejilla en una mano, observándolo
pensativamente. – Me pregunto qué pasaría se
te dejásemos libre. ¿Crees que regresarías
aquí? – fijó su mirada en sus ojos. –
Te dije que podías hacer lo que quisieras aquí, siempre
que no mates a nadie ni dejes a nadie inservible. No tienes por
qué aburrirte realmente. – le ofreció, razonando
en que si los otros no podían defenderse era su problema
de todos modos. La idea era hacerse más fuertes, no esconderse
en una esquina a llorar.
-Seguramente saldría… me desquitaría y me aburriría…-
el moreno se acercó como si fuera a decirle un secreto susurrando
a su oído -No me gusta que obedezcan y no me gusta que me
tengan miedo… eso me aburre … y dan ganas de matar,
resulta mucho más excitante…- le rozó el oído
con los labios deslizando la lengua penas un poco por él
y apartndose para mirarlo a los ojos y acercar sus labios a los
del doctor -Pero me aburro… porque no quiero hacer lo que
me dejan… te lo he dicho… me hastía… aunque
tengo algunas cosas en mente- deslizó la lengua por el labio
superior del moreno.
- Entonces, tendré que prohibirte más cosas, para
que te diviertas..... – sonrió, sintiendo su lengua
en los labios. – Puedo conseguir chicos para que mates, si
eso es lo que quieres... – susurró, pasando de advertirle
nuevamente acerca de matar a los de allí, no fuera a ser
que se emocionara con la prohibición.
-Pero no quiero carroña… - el demonio se sonrió
apartándose de él y mordiéndole el cuello suavemente
-No quiero matar a un niño lloroso… no quiero matar
a alguien como Tama, es como pisar una hormiga… ni siquiera
lo noto…Quiero algo que me divierta… no me hace falta
matarlo… déjame pelearme con Aziel… no lo mataré
…- arrastró los labios por el cuello del chico mirándolo
de frente de nuevo -¿Te parezco atractivo Shisou?- lo miró
a los ojos esperando su respuesta.
- Me pareces muy atractivo.....- alzó una mano, pasándole
los dedos por la mejilla. - ¿Crees que me dejaría
hacer esto de alguien que no lo fuese? ¿O es que tienes una
opinión tan baja de mí? – se rió, mirándolo
nuevamente, un poco más serio. – Conque Aziel, ¿eh?
Y ¿qué tal si él te mata? ¿Qué
pasaría entonces? – lo observó, sabiendo de
sobra la respuesta, pero esperando a ver qué le decía
el moreno.
- No lo sé… aún no te conozco ¿y qué
si te dejases? … No veo el problema. Tal vez es mi poder lo
que te atrae y no yo… no lo sé….- el moreno sonrió
levemente deslizando la mano por la mesa hasta el otro lado y colocando
la otra al otro lado de Shisou, apoyando las manos en las del chico
y colando los dedos entre los suyos, se reclinó sobre él
-¿Que me muero?- se rió suavemente esperando a ver
qué le decía.
- Tal vez tengas razón, no lo sé......Pero yo creo
que me agrada tu esencia también. Ahora...... – le
sonrió de medio lado, mirándolo a los ojos. - ¿Te
mueres? Sí, claro. Pero Aziel ya no sería Aziel, ¿cierto?
Serías tú. Nuevo, y mejorado......
El moreno se rió sin poder contenerse -Noo… Shisou…
no… Shiryu moriría, pero yo no… y Aziel también
moriría, todos menos yo. Yo siempre soy y seré yo…
Sólo cambiará el continente sin fusionar… -
lo miró algo más serio girando el sillón con
su mano colando la rodilla entre las piernas del chico y sujetando
las manos a los reposabrazos -Por eso… siempre espero a que
nazca uno y otro y otro de mis descendientes y después los
mato… a mis hijos… son los mejores continentes…
Pero ya te he dicho que no tenemos por qué matarnos…
bastará con una lucha… ¿Qué hacéis
con él? ¿Lo entrenáis? Entonces, no debería
de importaros …
- Pero no es eso. Necesito su sangre, la mezcla de poder que tiene
dentro de él. Mitad luz, mitad oscuridad. Claro, que para
eso, necesito que esté sano. – le sonrió, aunque
su mente viajaba a mil. Estaba sumamente intrigado. – Dices
que no habrá muertes, pero......cómo puedo confiar
en ti. Ya dijiste que te agrada hacer lo que está prohibido,
no es así? Shiryou.....¿o tienes otro nombre acaso?
-Tal vez eso sea lo que me interesa a mí… Shiryou…ese
es el nombre de mi… vástago- dijo algo reticente a
llamar hijo suyo a un simple humano -Mi nombre es Camadai…
aunque también me llamen de otros modos… - el moreno
deslizó la mano por la pierna del doctor sin dejar de mirarlo
y dibujó una sonrisa .-Supongo que no puedes confiar en mí,
esté en ti… ser lo suficientemente hábil para
darme un motivo por el cual pueda merecerme la pena obedecerte.
- Y allí está el problema – lo miró
a los ojos, sin dejar de sonreír. – Si supiera qué
quieres...me sería más fácil darte un motivo,
pero dado que sólo quieres divertirte, pues.....Ahora, lo
que te puedo decir es que si estás interesado en Aziel, no
creo que siquiera esté a la mitad de lo que podría
ser. Y como bien dijiste, este lugar es un centro de poder. Mucho
chicos poderosos pasan y pasarán por aquí. ¿No
te sería mejor quedarte aquí y colaborar? Creo que
sería....muy cómodo para ti, ¿no crees?
-No me gusta estar encerrado y mucho menos sabiendo que puedo abrir
la puerta cuando quiera… ¿y si te digo que puedes confiar
en mí?- sonrió, mirándolo a los ojos y sujetándose
al respaldo para besarle los labios suavemente -Me gustas…
en ocasiones he servido a otros durante largas temporadas…
siendo yo más poderoso que ellos, sólo porque me agradaba
tener un motivo para llevar a cabo las cosas ¿crees que tienes
el potencial para ello?- sonrió apartándose de él
y plantándose de pie contra la pared sin dejar de mirarlo
de brazos cruzados -Te ofrezco mi poder.
Shisou se cruzó de brazos también, esbozando una
sonrisa un tanto traviesa – Y ¿qué pasa luego?
¿Cuándo te canses de mí? No es que no sea tentador
pero....sería mucho mejor si tuvieras tus propios intereses.
– ladeó la cabeza, pensativo. – No siempre vas
a estar encerrado. Cuando y si llego a confiar en ti, podrás
andar a tus anchas, incluso dar órdenes tal vez. Por otro
lado, tal vez es un tanto necio tenerte encerrado si puedes saklir
de allí cuando lo deseés, pero necesito tenerte vigilado.
Será que eres hipnótico. – completó,
riendo.
El moreno sonrió mirándolo -Cuando me canse de ti,
me iré… Ese poder te asusta… pero si puedo salir
y no lo he hecho es porque te estoy obedeciendo ¿no es así?
Así que quieras o no, el juego ya ha comenzado. Claro, que
a veces no puedo evitar improvisar… tengo mis propios intereses…
no tienes que dudarlo y mi interés ahora es Aziel, porque
es tan orgulloso… que sé que jamás imploraría
por vivir- se volvió de espaldas mirando al exterior -¿Y
Jaken? El joven que me engañó para capturarme…
ahora es poderoso… no, su inteligencia ya le otorgaba poder
sobre los poderosos antes, yo le serví… pero él
fue más listo… y me atrapó antes de que me cansase
de él… Tal vez me vengue…
- ¿Vengarte? ¿De Jaken sensei? No creo que te sea
tan fácil... – continuó sonriendo, aunque sus
ojos estaban algo serios. Pero no tenía por qué preocuparse.
Jaken sensei no era ni tonto ni débil. Si ya lo había
vencido una vez, encontraría la manera de hacerlo de nuevo.
– Lo cierto es que no creo que me estés obedeciendo
realmente. Creo que te resulta divertido este....juego. Pero está
bien, confiaré en ti. Puedes pelear con Aziel si quieres,
pero ya sabes, no lo mates ni te dejes matar. – dejó
escapar una risita irónica, pensando en que si Shiryou quería
realmente pelear con Aziel, lo haría de todos modos.
-¿Quién dijo que me pareciese fácil?- el moreno
sonrió, pensando en la expresión de Shisou cuando
se lo había dicho -Si fuera fácil, no lo haría.
Podría haber matado a Tama y no lo hice, no me suponía
ningún interés. Ya te lo he dicho… está
bien… Me iré a mi habitación a encerrarme, cuando
no tiene sentido ninguno el hacerlo…- se rió levemente
levantándose de la pared -No hace falta que llames a nadie,
me conozco el camino.
Shisou rió, sin poder evitarlo, contagiado. – Bien,
no tendré que dibujarte un mapa. Shiryou..... – lo
llamó, simplemente porque era el nombre al que estaba acostumbrado,
y se concentró, dejándolo sentir sus labios sobre
los suyos y sus manos acariciándole el rostro, sonriendo
luego. – Para que no pierdas el camino....
El moreno se detuvo al sentirlo y deslizó la lengua por
sus propios labios sonriendo después volteándose para
salir y apoyándose en la puerta sin salir -Creía que
tu poder sólo servía para causar dolor- dijo aún
sin mirarlo, deslizando los dedos por el pomo de la puerta y volviéndose
para verlo de soslayo -¿Siempre has tenido poder?
- Siempre. – asintió, sonriendo, sin moverse de su
lugar.
-¿Y por qué escogiste usarlo para causar dolor?-
sonrió de medio lado apoyando la frente contra la pared -¿Hago
muchas preguntas?
- Definitivamente. – se rió el moreno observándolo.
– Sólo es la forma en la que se dieron las cosas. Además,
así me es útil. ¿De qué otra forma podría
servirme?
Se quedó parado en la mitad del pasillo con los ojos cerrados
sin decir nada y totalmente serio.
Jaken cruzó el pasillo sorprendiéndose al verlo y
sonriendo sin poder evitarlo, imaginando de dónde salía.
Se apartó el pelo hacia atrás siguiendo su camino
y pasando a su lado. Shiryou abrió los ojos en ese mismo
momento y sacudió la mano, una línea roja se trazó
en el cuello del rubio de la que empezó a manar un poco de
sangre. Jaken se detuvo observándolo y deslizó dos
dedos por el corte empapándolos en sangre -Querido…
ahora no puedo jugar contigo, estoy muy ocupado- dijo extendiendo
los dedos frente a los labios del moreno que los lamió, mirándolo
a los ojos.
El rubio sonrió, abriendo la puerta del despacho de Shisou
y sonriéndole entonces a su colega -Querido…- se limpió
la mano con un pañuelo blanco, de forma distraída,
mientras le hablaba -He visto en la nota que me has dejado que Tama
ya ha alcanzado el superior de los precios… ¿no es
así?
- Cierto... – asintió, mirándolo preocupado.
– Sangre. ¿Ha pasado algo?
-¿Esto?... Shiryou quería jugar- sonrió abiertamente
pasándose el pañuelo por el cuello -pero ya le dije
que estaba muy ocupado para eso… Tendremos que pensar en qué
podemos invertir esa gran cantidad… Tal vez nos estemos quedando
cortos a la hora de potenciar a los chicos…
- Debe tener cuidado con él. Me ha dicho que a lo mejor
se vengue.....Aunque dbe parecerle tonto que yo se lo diga, ¿no?
– sonrió, pensando en que Jaken sensei era muchísimo
más precavido que él. – Creo que tiene en lo
de potenciar a los chicos. ¿Tiene alguna idea?
El rubio se rió sentándose en el sillón frente
a él, cruzando los brazos y apoyando la mano sobre sus labios
-No me matará … es como un niño… Sólo
hay que darle lo que quiere para que esté contento. Lo malo
es que pronto aborrece a sus juguetes - se echó atrás
apoyando las manos sobre los reposabrazos y cruzando las piernas
-Tal vez los limitamos mucho… no lo sé…- dijo
de nuevo retomando el tema del potencial de los internos -realmente…
creo que algunos están perdiendo facultades o bien limitándolas
aquí encerrados pero desde luego, no vamos a soltarlos por
eso- sonrió quitándose las gafas para limpiar los
cristales -Tal vez habría que encontrar otro modo…
- Bien....tal vez podríamos intentar un plan más
activo, para que desarrollen sus habilidades. Claro, el problema
está en controlarlos, a los más difíciles de
actitud, claro. – argumentó, pensativo y añadiendo
luego. – Hablando de actividades, le he dicho a Shiryou que
puede pelear con Aziel, si no lo mata. No vi por qué negárselo
en realidad, creo que lo haría de todas formas. Y por otro
lado, puede resultar un buen ejercicio para Aziel también,
en vez de sentarse a mirar la pared todo el día. Pero quería
preguntarle qué opinaba, si piensa que es una mala idea...
-Hummm … no, no creo que sea una mala idea, lo que me preocupa
es que sea una idea de Shiryou y no tuya….- en sus labios
se dibujó una suave sonrisa mientras de nuevo se colocaba
las gafas mirándolo a los ojos -Me pregunto qué opinará
Aziel al respecto, debo entender que no se tienen mucho aprecio
¿no es así?- dejó escapar una suave risa y
sus labios se entreabrieron a punto de expresar lo que pensaba –Si
no, podemos motivar a Aziel ¿no es así? Con Kan, quiero
decir… me pregunto ahora… ¿Qué sucedería?
- se miró las manos con un gesto un tanto distraído
mirando de nuevo al chico sin borrar la sonrisa de sus labios -También
me pregunto qué es lo que retiene a Shiryou aquí ¿Se
está divirtiendo Shisou? ¿Lo estás divirtiendo?
- Al parecer sí.... – suspiró, pasándose
la mano por el cabello. – Dice que quiere servirme, que le
agrado. No puedo decir que le crea del todo. Es más, pienso
que está jugando conmigo, pero tampoco puedo decir que me
la esté pasando mal. – sonrió, bajando la cabeza,
un tanto avergonzado por ser tan infantil. – En cuanto a lo
otro, no creo que Aziel se niegue. Es muy orgulloso y se siente
lastimado. Es probable que quiera vengarse. De todos modos, él
haría lo que fuese por Kan. Eso me queda muy claro por más
que trate de esconderlo.
-Estupendo…- el rubio cruzó las manos sobre sus piernas,
divertido por la actitud de Shisou. -Mañana los dejaremos
que se diviertan un poco en el exterior, así hasta Garou
se divertirá con el show- dejó escapar una suave risa
-Creo que llevaré a Kan conmigo para que vea qué es
lo que Aziel puede hacer… para que entienda porque no debe
acercarse a la gente peligrosa…- sonrió, tapándose
los labios de nuevo con la mano.
-Y tú… ¿Qué crees que opino de lo que
Shiryou y tú estáis haciendo? No creo que él
está jugando contigo, creo que ambos juegan el mismo juego
¿no es así? Tú eres demasiado inteligente para
dejar que se rían de ti…
- Gracias, Jaken sensei. – le sonrió, sonrojándose
un poco. – Yo creo.....creo que no me he divertido tanto en
mucho tiempo. Es un reto y....admito que disfruto mucho con nuestras
conversaciones. No es fácil de descifrar. – se rió
ligeramente. – Supongo que es una buena cosa que Aziel haya
decidido “descansar” por hoy. Por cierto... –
lo miró, recordando de pronto. – Había algo
que tenía que decirle. Ayer en la mañana, cuando Shai
vino a entregar a Tama, vio a Kogatsu. Creo que lo conoce. Empezó
a gritar, llamándolo “Hoshi”. Gracias a Dios,
creo que el chico no lo recuerda.
-Bueno… eso es muy interesante…- el rubio sonrió
apoyando la mejilla en su mano -Lo cierto es que cuando lo llevé
junto a Garou … el lobo también pareció reconocerlo
y entonces eso nos lleva a pensar … o bien ¿Hoshi?
es muy popular… o bien nuestro vendedor no es sólo
un simple vendedor ¿no crees? ¿Crees que debamos fiarnos
de él? Se supone que está haciendo un buen trabajo,
es más… dice haber alcanzado ya el precio más
alto, pero … comienzo a dudar de eso…
- No lo sé. No creo que sea un simple vendedor, pero....extrañamente,
creo que sí está haciendo su trabajo. Eso, o es increíblemente
estúpido. – sonrió con algo de ironía.
- Ahora al menos, sé exactamente donde vive. Eso sí,
es muy sincero. Me ha dicho que le doy miedo..... – finalizó,
riendo, inclinando la cabeza hacia delante.
-A mí también…- el rubio se rió, dejando
escapar una carcajada y posando sus ojos claros en los del chico,
levantándose lentamente hasta la ventana y corriendo levemente
la cortina sólo para apretar los dientes con fuerza sintiendo
el terrible calor del sol del atardecer en su mano. Observó
cómo la quemadura iba desapareciendo lentamente y sonrió
de nuevo -Creo que deberías ir a conocer a los clientes…
y ver qué tan reales son ¿no crees?
- No sería mala idea. Supongo que me vendría bien
algo de diversión.?– sonrió, un tanto emocionado.
Lo cierto es que aunque consideraba a la clínica su hogar,
igual le divertía salir a mezclarse entre gente que no tenía
idea de lo que podía hacer. - ¿Usted vendría
conmigo? – añadió, sin poder evitar observar
el proceso de la quemadura en la mano de su superior, poniéndose
más serio. – Estamos haciendo progresos sensei. No
se alimentó de Garou anoche, ¿cierto?
-No… a veces no lo soporto, a pesar de su poder… me
resulta igual que si bebiese la sangre de una rata… Ayer fuiste
muy amable querido…- el rubio observó su piel de nuevo
suave y pálida y apretó el puño avanzando después
hasta el moreno y tomando su mano para besarla -y muy dulce también.
-Le besó los labios suavemente irguiéndose de nuevo
-No pensaba ir pero si es tu deseo ¿Cómo podría
negarme? Con todo lo que haces por mí…
- No es nada. Con todo lo que ha hecho usted por mí, incluso
el estar a mi lado anoche....- lo miró a los ojos, desviando
la mirada luego – ...es absolutamente nada. – Alzó
la mirada de nuevo, cambiando su actitud y sonriendo nuevamente.
- ¿Quiere que llame a Shai y le pida que nos arregle una
cita? ¿O debería sólo preguntarle donde encontrarlos?
-Bueno, creo que deberías llamarlo, porque si no me equivoco
… no creo que nuestro Shai quede todos los días con
los mismos compradores ¿no es así? Sería demasiado
extraño, aunque claro que… si se lo decimos, también
podría arreglar una falsa cita con unos fingidos compradores,
es un arma de doble filo… pero … creo que si llamar
para avisarlo es el único camino, después tendremos
que fiarnos de nuestros propios sentidos e inteligencia para deducir
si son o no los compradores reales.
- Bien, lo llamaré. No creo que nos sea muy difícil
averiguar si son verdaderos o no. – sonrió tranquilo,
mirándolo a los ojos. – Y Shai ya sabe lo que le espera
si nos miente. Bueno...no, no lo sabe, pero da igual. – se
rió cubriéndose la boca.
El rubio no pudo evitar sentirse contagiado por su sonrisa -Si
no te importa, cuando esté todo listo, ven a buscarme a mi
cuarto. Necesito alimentarme y reposar también … Estoy
muy orgulloso de ti querido, como siempre- se besó las puntas
de los dedos posándolos después en los labios del
moreno antes de abandonar la habitación.
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