| Capítulo 62
It's All going to Be Alright
Shai cogió la nota con la mano tan pronto volvió
del trabajo y la apretó, tirándola al suelo y pegándole
una patada. Le había dicho que no iba a dejarlo solo, se
sentó en el suelo pasándose las manos por el pelo,
furioso. Claro, que tampoco podía pedirle que se pasase las
24 horas en casa esperando por él, pero… -Mierda…-
dijo mirando la hora -Mierda!- le pegó un puñetazo
al suelo con los ojos un tanto cristalinos de más, seguro
que se lo habían llevado de nuevo o a saber.
Hoshi se detuvo frente a la puerta, luego de haber pasado algo
de tiempo vagando por allí. Tocó suavemente, esperando
a que le abriera y pensando trivialmente, que debía pedirle
una copia de la llave, aunque jamás había tenido una
antes.
Shai se levantó pasándose la mano por los ojos borrando
todo rastro de "histeria" y abrió la puerta girándose
de espaldas a él -¿Podías volver más
tarde?!- preguntó, cruzándose de brazos -¿Y
si te pasa algo?
Hoshi se escondió un mechón de cabello detrás
de la oreja, dirigiéndole una breve mirada para desviar sus
ojos luego, pasando a su lado sin muchos ánimos. –
No me va a pasar nada...Necesitaba salir, es todo.
-Podías haberme esperado… habríamos ido juntos…-
Shai lo miró pasar, lo veía extraño, no era
como antes. Bajó la mirada, pasándose la mano por
el pelo -Creo que me iré a la cama…- dijo pasando finalmente
a su lado y metiéndose en la habitación para desnudarse.
- Sí, creo que yo también.....- murmuró el
chico quitándose la cazadora para dejarla sobre el sofá
y siguiéndolo, sin prestar mucha atención a lo que
hacía. En realidad no tenía sueño, pero quería
desligarse de todo aquello. – Tomaré un baño
– anunció de pronto, dirigiéndose hacia allá.
El moreno se levantó, poniéndose una camiseta y se
metió en el baño en calzoncillos antes de que cerrase
la puerta -¿Me pue… me puedo quedar contigo?- dijo
carraspeando con el ceño fruncido maldiciendo el atragantamiento
de palabras y sujetando la mano al pomo a su espalda mirando a Hoshi
-¿Puedo?
El moreno se quitó la camiseta, dejando al descubierto su
tatuaje, bajando el rostro, demasiado sumido en sus pensamientos,
y girándose de pronto al escuchar la voz de Shai. No pudo
evitar sonreír a pesar de todo al verlo de esa manera. Se
acercó abrazándolo con fuerza. – Siento haberte
preocupado.....Puedes quedarte si quieres, pero....me voy a duchar
¿eh? – se separó sonriendo un poco y pasándole
una mano por la mejilla. – No me va a tragar el desagüe.....
– se giró, metiéndose detrás de la cortina
para desnudarse, sin que le gritaran.
Shai se apoyó en la pared sonriendo ligeramente y corriendo
la cortina ligeramente para verlo -Hoshi… aunque estés
diferente… no quiero que te vayas. Y si has salido y ha pasado
algo malo… si has… bueno, matado a alguien, no importa.
A mí no me importa, pero no me abandones…- lo miró
a los ojos notando como el agua le salpicaba la cara y entrecerrando
un poco los ojos.
- No......no maté a nadie. Y no voy a abandonarte.–
le contestó, inclinando la cabeza y dejando que el agua lo
empapara completamente, pensativo. - Shai, ¿alguna vez...viste
matar a Garou?
-Sí… y tú tambien…- lo miró a
los ojos un tanto confundido al respecto -Varias veces…para
conseguir dinero, para que no lo atrapen, cuando se siente amenazado…
pero sobre todo cuando hay luna llena … tú ya sabes…
él… pierde el control…- tragó saliva,
mirándolo fijamente y rascándose el cuello, sentándose
en el borde de la bañera dándole la espalda -Es bueno…pero
él… es un lobo.
- Lo sé....Y ya sé que es bueno. Es Garou..... –
giró ligeramente la cabeza para mirarlo, sujetando la barra
de jabón contra su pecho. – Pero....¿no te daba
miedo? Nunca...¿deseaste que no lo hiciera?
-Sí…claro que me daba miedo, siempre me ha dado miedo
y siempre he querido que no lo hiciera. Discutíamos…
pero él no quiere entrar a razones- apretó los puños
sobre las piernas -Por eso y por todo lo demás se fue…
para ser normal, ya no quiero que ninguno sea normal, me da igual,
solo no me dejéis sólo de nuevo…- se apretó
las piernas sintiendo que le resbalaba una lágrima en el
pantalón.
Hoshi se lo quedó mirando, sin poder resistir el acercarse,
arrodillándose en la bañera, y levantándole
el rostro con la mano húmeda para que lo mirara a los ojos.
– No llores, Shai. No quería hacerte llorar. Ya te
dije que no voy a dejarte sólo nunca más. Traeremos
a Garou y todo volverá a estar bien. Ya veremos qué
hacemos- le acarició la mejilla, apartando el cabello y limpiándole
el rastro que había dejado la lágrima, luego. –
Lo importante es que estemos juntos, ¿no?
-Sí… y a poder ser vestidos…- dijo igual con
la cara de haber llorado, aunque riéndose -Yo tampoco quería
abrazar a un tío desnudo y mira…- se rió escondiendo
la cara en el cuello de Hoshi -No le digas a Ryosuke que me la paso
llorando… se burlará…- advirtió después
apartándose para mirarlo -y me has mojado todo- sonrió
de nuevo, levantándose para secarse la cara dándole
la espalda, ya un tanto cohibido por haberlo abrazado así
-Esta tarde… fui a la casa donde vive Tama ahora…
- Eh, que no soy cualquier tío desnudo, conmigo no deberías
tener vergüenza. Pero....prefiero que te rías así.
Y no diré nada. – le sonrió el moreno, cerrando
el grifo y tomando una toalla para secarse. – Así que
allí era el trabajo. Y ¿cómo te fue? ¿Está
bien?
-Me fue horrible!- se volvió de soslayo para mirarlo, colgando
de nuevo la toalla que usaba para secarse la cara -Ese tío
que te dije que le gusto… bueno, más bien que quiere
follarme o que lo folle, ya no estoy seguro- dijo frunciendo el
ceño un tanto -el caso es que discutió con el dueño
de Tama porque el tío, yo que sé le dio una ventolera
y le hizo daño y le pregunto si está bien y se pone
borde conmigo… que le jodan! No hay quien lo entienda…
- Bueno.....- se anudó la toalla alrededor de la cintura,
intentando aguantarse la sonrisa ante aquella explicación
tan especial. - ...tal vez no quería parecer débil.
Hay gente que reacciona así, ¿sabes? Claro, que también
puede que simplemente estuviera de mal humor. Pero...¿y Tama?
Quiero decir, si eso fue sólo una discusión momentánea.
No te parece un hogar violento ¿o sí?
-No… no lo sé…sinceramente… Parecía
una pelea estúpida de tíos, pero la cuestión
es que no entendí el motivo del cabreo de Baiken y después
el modo de reaccionar de Kei… Yo qué sé…
pero a Tama no le hicieron nada- suspiró yendo a meterse
las manos en los bolsillos notando que iba en calzoncillos y cruzándolas
sobre su pecho -Si le hace daño, siempre puedes comértelo-
le sonrió, para que notase que bromeaba y comenzó
a cepillarse los dientes.
Hoshi dejó escapar una risita bajo su aliento, negando con
la cabeza. – Que no soy tu arma, ¿sabes? – le
empujó la cabeza hacia delante, mirándolo en el espejo,
y pasando al cuarto para ponerse algo de ropa, sintiéndose
mucho mejor ahora que había hablado con Shai. Era como si
las cosas regresaran a su foco. Era claro, lo que tenía que
hacer era encontrar la manera de sacar a Garou de aquel lugar. Ya
luego resolverían cualquier problema o dudas, entre ellos,
como siempre había sido.
El moreno escupió la pasta enjuagándose la boca y
sentándose en la cama agarrándolo por la cintura y
llevándoselo encima contra la cama -¿Cómo no?
De algún modo me vas a tener que pagar el alquiler…-
se metió entre las sábanas quitándose la camiseta
que, para el caso, estaba empapada -Escucha… - lo soltó,
colocándose de lado junto a él y pasándole
el dedo por el tallo de la rosa que tenia tatuada -podemos comprar
a Ryosuke…- insistió necio sacando la mano después
rojo sintiendo que era algo demasiado gay y volteándose de
espaldas.
Hohi suspiró, abrazándolo contra sí, aunque
le huyera, que ya sabía por qué lo hacía. –
No.....ni en un millón de años, ni con todo el dinero
del mundo vamos a poder comprarlo, ¿entiendes? Eso no va
a funcionar. Así que no se te ocurra vender más animalitos
que no es justo.
-Mi hermano también es un animalito y tampoco es justo!
Me da igual si es justo o no, los venderán de todos modos.
Al menos yo lo he vendido a alguien que sabía que no iba
a abusar de él… de un modo, bueno… yo sé
lo que hice y no me arrepiento. Tama habría podido acabar
de mucho peor modo.
- Shai – lo llamó, girándolo boca arriba para
que lo mirara. – Ya sé que Garou también es
un animalito, pero él tampoco está de acuerdo y no
nos va a llevar a ningún lado. Hay que buscar otra manera.
Jamás lo van a vender, ¿no comprendes? Podemos hacernos
viejos tú y yo, y Garou seguirá allí de igual
manera.
-No… porque tú no vas a hacerte viejo, eh…-
lo miró a los ojos, volviéndose de espaldas de nuevo
-No tengo otro modo ¿Qué quieres que haga? Sólo
soy un crío… tengo dieciocho años ¿esperas
que me compre un arma y la emprenda a tiros con gente con poderes
especiales como en las películas? Pues no puedo, sólo
puedo hacer lo que estoy haciendo y mientras, tú puedes pensar
en otra cosa…No sé por qué estás tan
convencido… mi hermano también se vendería muy
bien, estoy seguro de que Kei lo compraría por ejemplo…
- Porque Garou no está allí por esos motivos. –
se giró, dejándose caer de espaldas sobre la cama,
apoyando la cabeza en sus brazos y mirando el techo. Aún
no asimilaba todo lo que venía con su nueva vida. –
No es una tienda de mascotas, ¿sabes? Es una clínica.
¿Sabes lo que eso significa? Hacen....investigaciones, pruebas.....
Y Garou........ – se quedó callado por no entrar en
muchos detalles. No quería inquietarlo más de la cuenta.
– Tienes razón, yo encontraré la manera, no
tienes que preocuparte..... – murmuró, pensando en
Jaken y en su oferta de ayudarlo. Tal vez allí cabía
alguna posibilidad de llegar hasta el lobo.
Shai se volvió al otro lado de nuevo, para ver a Hoshi y
lo rodeó con un brazo pegándolo a él sin decir
nada. Ya sabía que estaba soñando, pero eso era mejor
que vivir pensando en que no había nada que él pudiera
hacer por Ryosuke.
Hoshi le acarició el rostro, sonriendo levemente. –
Todo va a estar bien....ya verás – suspiró,
cerrando los ojos, deseando que sus palabras se convirtieran en
realidad, y repitiendo una vez más. – Todo va a esta
bien....
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