| Capítulo 72
Here Comes The Man Who Lives under My bed......
Shiryou entró por la ventana de nuevo apoyándose
en el marco y sujetando los bordes metálicos de los cristales,
y sus ojos azules se quedaron fijos en Shisou. Dibujó una
sonrisa en los labios y se quedó allí, acuclillado,
sentándose en el marco y descolgando una pierna en el interior
-Sensei… ¿no duermes?
- Y aquí viene el hombre que vive debajo de mi cama....
– recitó el moreno, recordando una historieta de terror
infantil que había leído alguna vez y mirándolo,
nada sorprendido de verlo entrar por la ventana. – Tú
tampoco, por lo que veo, ¿te divertiste? – le respondió
por fin a su pregunta tranquilamente. Ya había descansado
suficiente para lo que solía hacerlo. A veces le parecía
que perdía el tiempo durmiendo, y se le pasó por la
mente que tal vez debería inventar una cura para el sueño.
-La verdad…- el moreno se desprendió de la ventana
sacándose la banda del pelo, tiñéndose de aquel
resplandor de nuevo bajando la cabeza y echando los hombros atrás
sacudiendo un poco el pelo y recobrando su aspecto -Sí…
he encontrado respuestas y también a alguien interesante…
que las conoce ¿y tú? ¿Las has encontrado?
- Alguien que conoce respuestas......Me pregunto si estás
buscando realmente respuestas o sólo respuestas que te agraden,
Camadai. – se apoyó sobre sus manos en el escritorio,
sonriéndole. – En lo que a mí respecta, no lo
sé. Tal vez, ¿qué te hace pensar que buscaba
respuestas?
El moreno se sentó en la mesa dejándose caer acostado
en ella, sintiendo la ropa ahora demasiado ceñida a su cuerpo.
Giró la cabeza sobre la mesa mirándolo y sonriendo
-Sólo respuestas… Shisou… y no me agradaron,
porque la paciencia no es mi fuerte…- sus ojos azules lo observaron
y apoyó una mano sobre la del chico, metiendo un dedo entre
los suyos y dibujando su mano -¿Por qué hacerlo con
otros sólo me recuerda que no puedo hacerlo contigo? ¿eh?
Es molesto…
- Pero si lo haces conmigo, te aburrirás de mí, ¿no
es así? Qué dilema....- le sonrió de nuevo,
siguiendo con la vista los movimientos de su dedo.
-Es lo mas probable… pero no lo sé… Estuve años
amando a la misma persona sin ser correspondido, maté a siete
hombres porque querían apropiarse de lo que deseaba para
mí… y después… no lo obtuve… Me
cansé de esperar… pero eso fue hace mucho tiempo…-
el moreno deslizó la mano sobre la del otro, sentándose
en la mesa frente a él e inclinándose sobre sus labios
-Puedo impresionar a cualquiera fácilmente… me canso…
¿Qué tendría que hacer para que tú me
deseases? No de forma momentánea, sé que eso ya lo
has hecho… para que me deseases para ti…
- ¿Estás tentándome, Shiryou? – le sonrió,
mirándolo a los ojos, y mordiéndose un labio. –
Creo que la respuesta no es tan difícil, así que te
lo diré. El problema con todo este asunto....es que no puedo
creer en ti. No te lo voy a negar, eres atractivo, Shiryou, en más
de una forma, pero....también eres inconstante. Te aburrirás
de mí......me deseas porque no puedes obtenerme.....Para
ti soy un capricho, y yo no estoy dispuesto a ser tu juguete ni
el de nadie. Y además.....
-¿Y además?...- el moreno descolgó el brazo
entre sus propias piernas pasando los dedos entre las de Shisou.
Miró hacia abajo y deslizó la mano por su abdomen,
desabrochando los botones de su camisa y apoyó la mano en
su hombro descubriéndolo y respirando contra sus labios.
Alzó la vista de nuevo, esperando por su respuesta curioso.
- Además....¿se te ha ocurrido que tal vez me interese
otra persona? O ¿tal vez piensas que estoy sentado aquí,
esperando que me rescates? - lo miró a los ojos sonriendo
de una manera un tanto traviesa, sin apartarse ni un milímetro.
El moreno sonrió ampliamente de pronto -Rescatar no es lo
mío…. Pero eso no me importa … simplemente es
un problema adicional que solucionar… ¿Por qué
habría eso de importarme si quiero que TU me desees a mí?-
deslizó la lengua por sus labios dibujando su sonrisa sujetando
después su labio inferior entre los dientes y mordiéndolo,
para después apartarse y apoyar de nuevo los brazos en sus
piernas observándolo -Dime… ¿harás algo?
Para que no me aburra… cuando Jaken era mi señor, me
mandaba cosas continuamente…
- En realidad, sí estaba pensando en algo..... – le
contestó, sonriendo para sí, razonando que era como
tener a su cuidado a un niño hiperactivo. Más que
darle órdenes, había que mantenerlo entretenido. –
A ver, Shiryou, ¿qué te parecería ser mi guardia?
Más bien, el guardián de esta clínica. Eso
debería poder entretenerte al menos por un tiempo, ¿no?
-Tal vez sí… y tal vez sea demasiado molesto…
pero si es lo que quieres… podría serlo, haré
lo que me mandes- apoyó las manos en los reposabrazos del
asiento apartándolo y dejándose caer de rodillas al
suelo, sujetando su mano y besándola, tirando de esta después
para aproximarlo a él -¿Sabes qué me ordenó
Jaken? Que matase a su padre… para ser el dueño de
esta clínica...
- ¿De veras? Siempre creí que él había
fundado este lugar.... – murmuró intrigado, exponiendo
sus pensamientos en voz alta, por un momento olvidando el otro asunto
del que hablaban.
-Tal vez creyeses muchas cosas inciertas…- el moreno lo miró,
dibujando una sonrisa en los labios y levantándose frente
a él, besando le piel de su hombro -Su tiempo ya debía
de haber llegado…- sonrió, riéndose después
levemente y apartándose para irse.
Shisou se quedó pensativo por unos momentos, aún
algo sorprendido por la noticia, sacudiéndose a sí
mismo de su distracción luego, para advertirle al moreno.
– Espera. Acerca de lo que hablamos antes...es en serio. No
mates ni dejes incapacitado a nadie. Y Shiryou....nada de hacer
que se maten entre ellos esta vez. No puedo seguir perdiendo pacientes.
-Ah… tranquilo… haré todo lo que pueda porque
así sea ¿pero para qué tanto paciente inútil?
¿Y qué hay de lo que tenéis arriba? ¿Qué
sucedería si saliesen?- golpeó los dedos en la pared
-Me pregunto qué sucedería si para entonces yo no
estuviera de tu lado…- le sonrió, abriendo la puerta.
- No lo sé, ¿qué crees que sucedería?
Si me atrevo a adivinar, diría que algo parecido a una batalla
campal. – le sonrió, apoyando el rostro en una mano.
– Las amenazas y las intimidaciones no te llevarán
a ningún lado.
-¿Por qué siempre crees que te amenazo cuando simplemente
pregunto… Shisou? Eres realmente desconfiado… esa actitud
no te llevará a ningún lado…- aleccionó
en realidad burlándose, pero realmente no lo había
tratado de intimidar -Empiezo a hacerme una idea de lo que debería
de hacer para que me hicieses caso…
- No confío en nadie que no se haya ganado mi confianza.
– le contestó el moreno sin inmutarse, sin dejar de
mirarlo. – Me pregunto qué estarás pensando.
No creo que estés en lo correcto, pero seguro me sorprendes.
-Seguro que sí… - el moreno se llevó la mano
al pelo apartándoselo de la cara -Seguro que te diviertes
más ahora que cuando yo no estaba… ¿no es así?
- No puedo discutirte eso – se rió ligeramente, echándose
hacia atrás para subirse la camisa.
-Entonces no te quejes tanto cuando tú también lo
estas disfrutando… Buenas noches, sensei…- el moreno
cerró la puerta tras él, para encerrarse en su cuarto.
Para él, vigilar las existencias era como un juego de niños
y después de todo… él era el único que
causaba problemas. Sonrió pasándose la mano por el
pecho.
Shisou se rió, bajando la cabeza, y apoyando las manos en
el escritorio para levantarse luego. No se le pasaba el tonito de
burla del moreno, pero era de esperarse. De todas maneras ya no
tenía deseos de trabajar, tal vez incluso durmiera un poco,
aunque no dejaba de pensar en las palabras de Shiryou acerca de
Jaken sensei. Pero no podía preguntarle, eso sería
como decir que no confiaba en él, ¿no era cierto?
Suspiró, cerrando la ventana, que el moreno le había
dejado abierta por segunda vez, y saliendo luego del despacho, camino
a su habitación.
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