| Capítulo 79
The Captain and the Model
Shai recogio el examen de su mesa leyendo el 10/10 en rojo sobre
la primera hoja y sonrió metiendolo en su carpeta, los estaba
guardando todos para enseñarselos a Garou cuando saliera,
seguro que se iba a sentir muy orgulloso sobre todo recordando las
malas notas que tenia antes, cuando ni siquiera iba a clase, solía
darle unas buenas tundas cuando lo encontraba por la calle. Incluso
habia llegado a repetir un curso por culpa de sus faltas de asistencia,
no se daba cuenta del gran esfuerzo que suponía para su hermano
haber pagado la matricula del colegio, el uniforme, los libros…
incluso jugaba en el equipo de football. Ahora si lo sabia y mas
aun cuando el mismo se estaba encargando ahora de pagarselo todo.
Al menos ahora gracias al dinero ganado por Tama podia estar tranquilo
y habia dejado uno de sus empleos repartiendo panfletos por las
casas. Apoyo la cara en su mano mirando al encerado sin prestar
realmente atención a la explicación del maestro, estupidamente
o no estaba pensando en Kei. La campana del cambio de clase lo desperto
de su ensoñacion y lo guardo todo en la mochila deprisa colgandosela
al hombro mirando a la puerta.
-eh Shai ¿te bajas con nosotros ya?- pregunto un rubio de
media melena lanzandole la pelota de football
-si, esperad- el moreno se levanto saltando por encima de la mesa
y corriendo con ellos escaleras abajo, estudiar estudiaba pero seguia
siendo igual de salvaje que antes.
-Shai! Ese no es modo de salir de la clase!- escucho gritar atrás
al profesor sin que ninguno de los tres le prestasen atención
para algo mas que no fuera reirse. El rubio le paso la mano por
la cabeza aplastandosela hacia abajo
-que bestia eres tío! ¿no puedes salir como las personas?
-saca!! Tocate el culo marica! no, no puedo!- refunfuñó
el moreno peinandose de mala manera de nuevo y pateandole el culo
solo para salir corriendo.
-cabron!- los tres bajaron por las escaleras arrasando con los
demas estudiantes que trataban de subir a sus actividades y el moreno
se metio en el vestuario de los gimnasios riendose.
-que lentos que sois… y encima insultando a vuestro capitan,
os hare dar cien vueltas al campo- sonrio mientras bromeaba y se
cambiaba de ropa para ponerse el uniforme negro y rojo del equipo
-calla… mierdas!- dijo el otro moreno cambiandose tambien
y resoplando.
Ya habian pasado mas de cuarenta minutos corriendo por el campo
y el moreno se apoyo la mano en la cadera cogiendo la camiseta y
subiendosela para secarse el sudor de la frente-corred caracoles
reumaticos!- dijo sonriendo y retirandose a los banquillos para
coger una toalla y secarse el sudor de la cara. No soportaba que
fueran todas esas niñas a los entrenamientos, siempre estaban
mirando y cuchicheando, daba vergüenza acercarse al banquillo.
-si… ¿no lo has oido? Kei va a sacar otro libro de
fotos, me lo compro en cuanto salga…- una chica rubia que
parecia haberse sobrepasado con los rayos solares al menos bajo
el punto de vista del moreno sujetaba la carpeta del instituto mostrandoles
a sus amigas las fotos que tenia pegadas y apretandola contra su
pecho como si fuera un tesoro, el moreno no pudo evitar quedarse
mirando y escuchando al oir el nombre preguntandose si era posible
que hablaran de el. Cogio la botella de agua bebiendo y vaciandose
casi un cuarto de esta acercandose a la chica y cogiendole la carpeta
de las manos.
-Shai!! Trae aquí!- exigio la rubia estirando la mano aunque
algo roja
-calla un poco coño!- el moreno la miro de soslayo observando
las fotos del pelirrojo en la carpeta y volteandola, estaba absolutamente
forrada con fotos de el
-¿Qué pasa Shai te gusta? Mira yo tengo mas- dijo
una de las otras chicas extendiendole el supuesto primer album de
fotos y arremolinandose en torno al normalmente un tanto autista
capitan del equipo que nunca se acercaba a ellas como los demas
jugadores.
Shai cogio el libro sin contestar frunciendo el ceño y pasando
las hojas observando las fotos del pelirrojo y mirandolas un momento
preguntandose que hacian a su alrededor y sintiendose un tanto avergonzado
por momentos, ya estaba llegando a las ultimas cuando le cerraron
el libro en las manos -¿Qué pasa?- pregunto con cara
de mala hostia mirando a la que se lo habia dejado y ahora se lo
cerraba.
-no!! las ultimas no las mires!!- grito riendose en corito con
las demas, el moreno las miro como si fueran tontas o les hubiera
faltado un mes de hervor al nacer quitando el libro de su alcance
y pasando a las ultimas paginas ante las miradas atentas y expectantes
de las muchachas
El moreno paseo la vista rapidamente por el conjunto de fotos de
estrategicos desnudos de los que el pelirrojo le habia hablado tratando
de no fijarse demasiado y se quedo mirando una foto de Kei en una
postura un tanto felina empapado en agua sintiendo que se ponia
rojo hasta las orejas y pasando la pagina solo para ver otra de
similares caracteristicas de nuevo en una pose realmente sexy incluso
sentia que comenzaba a tener "problemas"
-Shai estas rojo…- comento una de las chicas riendose un
poco aunque un tanto desconcertada por que se pusiera asi al ver
a otro hombre desnudo
-eso es porque soy unas guarras y me preguntaba como podíais
compraros esa clase de cosas!!- espeto el moreno pasando todas las
paginas y frunciendo el ceño entonces al observar la ultima
foto en la que Baiken desnudo sujetaba a Kei de forma que a ninguno
de ambos se le veía nada pero ahí estaban, juntos
y desnudos tocandose y el lo estaba viendo -¿y esto que es?!-
pregunto como si no fuera obvio casi metiendole la revista en la
boca a la morean devolviendosela.
-es Baiken, su novio, viven juntos y tambien es un modelo muy famoso
- se rió la rubia con exceso de maquillaje -¿Qué
pasa Shai nunca viste un gay o que?- se rio a carcajadas burlandose
-que cute… y esta todo rojo…
-es horrible!!- espeto el moreno -sois unas guarras!- alzo la voz
echando la cabeza hacia atrás y vaciandose el resto de la
botella por encima y sacudiendo el pelo como si fuera un perro,
haciendolas apartarse y volviendo al campo aunque ya estaban acabando
pero ahora si que sentia el deseo de pegarle una patada bien fuerte
a algo. Le habian dado ganas de arrancar la hoja y prenderle fuego
¿tanto le gustaba? Se quedo parado en la mitad del campo
pensando de nuevo en el efecto de verlo desnudo y empapado en aquella
imagen y noto como se ponia rojo de nuevo.
-Shai, despierta capullin!!- el moreno se volvio a tiempo de que
le rebotase la pelota en el pecho y corrio con ella tratando de
evadirse pero no podia sacarselo de la cabeza y el que fuera tan
famoso no ayudaba "es su novio, vive con el" recordó
exagerando la voz aguda aun mas en su imaginación "pollas,
su novio sere yo" penso con el corazon latiendo con fuerza
en el pecho y sorprendiendose a su mismo con aquel pensamiento pegandole
al balon y mandandolo por encima de la porteria
-mierda me he pasado…- susurró resoplando un poco
escuchando el silbato del final de la clase y sacandose la camiseta
para secarse un poco el pelo con ella -os callais!!- dijo riendose
y anticipando las protestas por el fallo en su tiro.
-OK,OK, a mandar- el rubio le lanzo la camiseta sudada a la cara
saltandole encima.
El pelirrojo llevaba algunos minutos estacionado, observando el
campo de futbol desde el auto, con una sonrisa en los labios, aunque
lo que seguía no era el juego, precisamente. De pronto se
preguntaba cómo sería formar parte de aquello, ir
a la escuela con Shai, salir juntos después de clase, tal
vez incluso jugar futbol con él, aunque no le llamaba la
atención realmente. No era que no le gustase su vida. Le
encantaba, y además, ya no estaba en edad de estar en la
escuela. Era más bien por la fantasía de formar parte
de la vida del moreno de una manera tan simple. Se encogió
de hombros, poniéndose los lentes oscuros y bajando la capota
del convertible rojo, sin pensarlo demasiado, viendo que el chico
ya se preparaba para salir. Por lo general, no era de su preferencia
ir en auto pero con la cantidad de cosas que se había traído
esta vez, no le quedaba más opción. Observó
la entrada del colegio, impaciente, pasando los dedos por la cazadora
blanca en el asiento de pasajeros, sin saber si debía llamarlo
o simplemente esperar.
Shai se aseguró de que todos salían del gimnasio
y le entregó la llave de los vestidores al entrenador saliendo
un tanto arrastrado por el rubio que parecía tener mucha
mas prisa que él porque le abrieran la puerta -Ah! Suelta,
coño- el moreno le puso la mano en la cara acercándose
a la valla del campo y observando el descapotable ante el cual comenzaban
a arremolinarse unas cuantas chicas y otros tantos jóvenes.
-¿Qué pasa ahí?- Keisuke le dio un codazo
en las costillas haciendo que Shai lo mirase con cara de querer
arrancarle los ojos con una cucharilla.
-¿A mí qué me dices?- espetó el moreno
que para el caso, opinaba que el cuento no iba con él.
-Hostia, tío, es Kei Nakahara…- dijo el rubio arrastrándolo
con él -Vaya carro tiene… tiene que estar forrado…
Shai se quedó al lado del rubio con la mochila colgando
del hombro y sujeto por la camiseta negra del equipo, mirando al
pelirrojo lidiar con sus compañeras de clase y otras tantas
espontáneas. ¿Qué hacía ahí?
¿Había venido por él?
-Mira, Shai, ahora ya lo puedes ver en directo!!- la morena de
su clase lo arrastró hasta el coche, haciendo que se pusiera
rojo a más no poder. Se rió, empujándolo un
poco más contra la puerta del coche
-Saca!- el moreno la miró a los ojos apartándola.
- Eh, Tranquilos, tranquilos, ya dije que firmaba. – se rió
el chico, sentado sobre el respaldar del asiento del coche, ahora
ocupado en firmar autógrafos. Le era muy difícil pasar
desapercibido, pero la verdad, no era que lo intentase. Miró
por encoima de los lentes oscuros, al escuchar la voz de Shai y
verlo empujado así por aquella chica justo enfrente de él.
Le sonrió, pasándose los lentes para atrás,
por encima de su cabello. – No, Shai. No seas tan rudo con
una chica tan mona. – lo amonestó, metiéndose
con él y de paso tomando el libro de manos de la chica, para
autografiarlo, sonriéndole y guiñándole un
ojo, dirigiéndose al moreno de nuevo, sin importarle la cantidad
de personas que los rodeaban. – Vine a devolverte tu cazadora.
¿Por qué no subes y te invito a almorzar, ne?
-… - Shai se volvió a mirarlo abriendo la boca para
decir algo, sin saber aún muy bien cómo protestar.
En teoría, no había hecho nada raro ¿no? Sólo
le había dicho que lo invitaba a almorzar. Él no tenía
la culpa de ser famoso o más bien sí… pensó
después mirando a su compañera de soslayo - No es
mona, es un simio - dijo agarrando a Keisuke del cuello de la camiseta
arrastrándolo con él y empujándolo dentro del
coche casi subiéndolo en el freno de mano y colándose
a su lado mirando hacia fuera y apoyando el codo en el marco absolutamente
rojo.
-Qué guay! Hola- el rubio miró a Kei y después
a Shai -¿Qué pasa? ¿Os conocéis?
-No! Me subo en el coche del primero que encuentro, estúpido…
¿Qué crees? Voy si lo tiramos en su casa, le dije
que lo acompañaría- dijo por fin explicándose.
- Está bien, no hay problema. Mucho gusto – le sonrió
al chico a su lado, extendiéndole una mano y bajándose
los lentes con la otra, sin molestarse en subir la capota. –
Hasta luego!!! – sonrió, saludando a sus fans con una
mano en el aire, mientras arrancaba el coche, acelerando.
Shai ni siquiera miró, aún más rojo, tapándose
la cara con la mano mientras el rubio parecía más
que animado con ir en semejante coche -Me llamo Keisuke- dijo como
si nada, rodeando los hombros de Shai -Qué calladito te lo
tenías, eh…
-¿El qué?! ¿Qué hablas?!- el moreno
lo miró, apartándolo.
-¿Qué va a ser? Que conoces a Kei ¿es verdad
eso de las revistas? Lo del tío del pub, porque vi las fotos
y era algo muy bizarro ¿era un montaje de publicidad?- preguntó
recogiéndose el pelo y notando la mirada de Shai, de pronto
mirando directamente a Kei.
El pelirrojo miró a Shai de soslayo a través de los
lentes. Seguro que no le gustaba eso. Es más, si ni sabía
y ya lo estaba mirando así.... – Bueno, es.... algo
parecido. – sonrió, pensando que sí le había
dado mucha publicidad así que no era una mentira realmente.
–Como verás, no tengo alas en la vida real, ni voy
por ahí rodeado de luz azul. - Se rió, esperando que
dejara el tema. – Y ¿son muy amigos, Shai y tú?
No sabía que jugaba al futbol. Me dices donde vives....
-Vive ahí- Shai señaló el edificio granate
que se veía al girar la esquina.
-Sí, eso, ahí- dijo el rubio sin notar el ambiente
tenso -Somos amigos desde primero, aunque no sé cómo
lo aguanto…- dijo después rascándose una oreja
-Es el capitán del equipo, no tiene novia, siempre saca buenas
notas y siempre está de mala hostia… Creo que con eso
tienes una buena descripción- el rubio se calló, al
notar cómo Shai se bajaba del coche casi en marcha aún
y lo empujaba fuera.
-Adiós- dijo metiéndose de nuevo y tirando la puerta
casi sacándola por el otro lado.
-Adiós, Kei! Eres más guapo en real!- el rubio sacudió
la mano echándole un corte a Shai después que se lo
devolvió, sin poder evitar reírse y lanzarle la pelota
de football a la cabeza.
- Ciao! Espero verte de nuevo! – se despidió el chico,
arrancando de nuevo, saliendo de allí, observando al moreno
de soslayo nuevamente, con una sonrisa en los labios. – Finalmente,
conozco uno de tus amigos, estoy emocionado.....capitán.
-Es un pesado…- el moreno lo miró de soslayo aún
apoyado en el marco de la puerta y cogiendo la cazadora, ahora aplastada,
sobre las piernas. Olía a él, lo miró pensando
en lo que el rubio había dicho, pero no tenía ganas
de comentárselo -He visto uno de esos libros con fotos tuyas
de esas estratégicas…- dijo haciendo notar de cuales
hablaba.
- ¿De veras? Y ¿qué tal? ¿Quieres uno?
Porque tengo varios en casa.....Claro, el tuyo sería autografiado
especialmente. – le sonrió juguetonamente.
-No! Idiota! Ya me llegó con verlo una vez… Además,
no quiero saber cómo eres de ese modo…- giró
la cara mirando afuera de nuevo rojo -¿Crees que quiero saber
lo que pasaba en ese pub?- preguntó de una forma extraña.
No quería que le explicara y esa parecía una buena
manera de que sólo le dijera sí o no.
- No lo sé, ¿quieres saberlo? Si es así, sólo
tienes que preguntarme. – aventuró, sin dar mucha información,
aunque la verdad, ya se imaginaba su reacción, pero tampoco
iba a mentirle si de veras quería saber. - ¿Qué
quieres comer? – preguntó, con una milésima
de esperanza de hacerse el loco y ver si cambiaba de tema en vez
de preguntarle.
-No lo sé, algo que no sea pasta y que no este recalentado
ni sea verde- sonrió un poco mirándolo a los ojos
después -No quiero, con esa respuesta ya me has contestado
de sobras…- Shai se acercó con el ceño fruncido
y le quitó las gafas de sol poniéndolas en el salpicadero
-¿No quieres que me cambie? Estoy sudado y seguramente apesto,
por no hablar de que llevo pantalones cortos, no sé donde
pretendes ir pero…
- Estás perfecto así. ¿Crees que voy a desaprovechar
la oportunidad de verte las piernas? Si quieres me cambio yo y te
doy espectáculo también. – le sonrió,
guiñándole un ojo, pensando que al menos, no le había
gritado. - ¿Está bien que vayamos a un auto rápido
entonces? Así te llevo de excursión. – añadió,
un tanto enigmáticamente.
-No! Déjate vestido, ya molestan suficiente de este modo,
seguro que pasas más tiempo desnudo que vestido- espetó,
oliendo la cazadora un tanto inconscientemente y por asegurarse
de que realmente olía a él y no había sido
impresión suya -¿Y cómo sabías dónde
estudio?- preguntó entonces, pensando en si habría
despertado al murciélago y sonriendo para sí.
- Ya, no te pongas celoso. – se mordió el labio inferior
sonriendo y pensando en que sí le iba a regalar uno de sus
libros, quisiera o no. Y tenía la sospecha de que sí
quería. – Pasé por tu casa primero. Por cierto,
qué oscuridad. No sé cómo Hoshi no se rompe
el cuello tropezándose contra algún mueble. Y creo
que piensa que te voy a raptar. – sonrió, recordando
la cara de desconfianza que le había puesto el chico, aunque
igual y le había dado la dirección, ¿no? Dio
vuelta a una curva, desacelerando junto a la ventanilla de un restaurante.
-No me pongo celoso!! Pero tú! ¿De dónde sacas
esas conclusiones?- el moreno lo miró, rojo como un tomate
y más aún al ver la cara del pobre hombre de la ventanilla.
Se hundió en el asiento pasándose la mano por el pelo
y tapándose la cara con el flequillo. Natural que estuviese
a oscuras, como que si no, seguro que se calcinaba, dijo entonces
pensando en Hoshi -Lo que pasa es que no se fía de ti y qué
quieres que te diga… tiene sus motivos ¿no crees? Y
da gracias que no le gusta ver tele…
- No, si ya veo que ustedes son medio amish – se rió,
girando para pedirle al hombre la comida, consistente de hamburguesas
y papas, y algunas otras cosas no muy saludables. Seguro que su
nutricionista lo mataba, pero por el momento le importaba muy poco.
Pagó, pasándole las bolsas a Shai, y conduciendo fuera
de allí, antes de que lo viera alguna de las chicas de la
caja, y lo reconociera. – Da igual, viviendo contigo, yo también
te cuidaría como un tesoro. Por cierto, fui de compras esta
mañana y te traje algo. – añadió, señalando
hacia atrás con la cabeza a las dos bolsas llenas de cazadoras
de todos los estilos y colores y marcas. Incluso había una
media docena parecida a la suya, sólo que en otros colores.
El moreno se volvió en el asiento arrodillándose
y mirando las bolsas un tanto desconcertado -¿Por qué?!
¿Estás loco?!- lo miró, como si realmente lo
estuviese, sin poder evitar echarse a reír después
porque seguro que lo había hecho con toda su buena intención.
-No… es que lo estás…- levantó una ceja
mirándolo y sacudiendo la cabeza -No me extraña que
se aprovechen de ti …
- Eh, que esto no lo hice por idiota, lo hice porque quería
– lo miró, alzando un poco una ceja sin saber si debía
estar molesto o no. – No lo sé, recordé que
me habías dicho que sólo tenías una, así
que pensé en comprarte otra, para que no tuvieras que pasar
frío. Y luego....pensé que para qué parar en
una, si podía traerte varias. De esta manera, puedes elegir
cual quieres, ¿no? Sólo es un regalo, si no te gusta
no tienes que aceptarlo.
-No! Claro que me gusta ¿eres idiota? No lo decía
por eso…- resopló un poco, mirándolo -Es decir…
que eres demasiado bueno y es por eso que digo que es normal que
se aprovechen de ti, no sé qué has entendido pero
seguro que era una memez!- frunció el ceño rascándose
el cuello mirándolo -Gracias- dijo totalmente rojo mirando
hacia fuera -¿A dónde vamos?- dijo para cambiar de
tema con rapidez.
- De nada..... – le sonrió, observándolo por
el retrovisor y pensando que era realmente especial y el que se
sentía agradecido en realidad, era él. – Es
un poco lejos, pero creo que te va a gustar. No es el tipo de lugar
que frecuento pero...... al menos, no estaremos rodeados de fans.
– se encogió de hombros, preguntándose si de
veras le gustaría y continuó manejando, acelerando
un poco hasta llegar algún tiempo después, a una carretera,
metiéndose por un camino algo escondido y deteniéndose
al llegar a un sendero de tierra aún más metido. –
Hay que seguir a pie, pero no es mucho, ¿está bien?
-¿Por qué no iba a estarlo? No es como que se me
vayan a caer los anillos por andar eh… que siempre voy en
bus o en el coche de San Fernando un rato a pie y otro andando-
cogió la bolsa con la comida bajándose del coche sin
poder evitar pensar que aquel lugar le habría gustado a Garou
-A mi hermano le habría gustado este sitio… pero a
mí no, porque después tendría que lavarlo…-
dijo pensando en alto y parándose al lado de Kei esperando
a que lo guiase a donde quiera que fueran -Kei… ¿Cuánto
hace que vives con Baiken?
- Pues si quieres, dejo que me bañes a mí. –bromeó,
intentando demorar la otra respuesta. – Ya traeremos a tu
hermano aquí cuando lo compre entonces. Así gano puntos
con la familia. – echó a andar, apartando algunas ramas
que guindaban. – Desde hace varios años, casi desde
que empecé en el modelaje, en realidad.
-Ya… no lo conozco lo suficiente, pero no lo trago ¿Sabes?-
lo miró de soslayo agachándose para no comerse una
de las ramas y ahorrándose el decirle lo que le parecía
-Con mi hermano no es muy difícil ganar puntos, sólo
hay que dejarlo que te huela, te babee y no sé… por
qué estoy hablando de eso- sacudió la cabeza pensando
en por qué le daba coba con eso de la familia aún
encima -Esto es precioso ¿Cómo conocías un
sitio así? ¿De una sesión?- dedujo, aventurando
un poco.
- Exactamente. Está en mi libro de fotos, en una de esas
fotos...estratégicas. Y tu hermano se parece a algunas de
mis fans – le sonrió, dejándolo pasar a un lugar
más amplio que parecía ser un pequeño parque
con un laguito y un manantial rodeado de roca. - ¿Lo reconoces
o es que te dejé tan hipnotizado que no podías ver
el paisaje? - se rió aunque aún le daba vueltas en
la cabeza lo de Baiken. Claro que no le caía bien, pero...eso
no tenía que ser un problema tan grave, ¿o sí?
-No, porque mi hermano no lo hace con ninguna intención
extraña…sólo a veces…- dijo echando un
vistazo alrededor sonriendo de medio lado y haciéndose un
poco el loco respecto a si reconocía o no el lugar -La verdad
es que no… - reconoció, enrojeciendo con el ceño
fruncido -pero calla! No digas ninguna burrada… ya todos lo
sabemos sin que lo anuncies…- le tapó la boca alzando
una ceja y soltándolo después, un tanto turbado de
notar los labios en su mano y sentándose en el suelo frotándose
una rodilla y dejando la bolsa en el campo aún malhumorado
consigo mismo y frotándose la nuca, al recordar la maldita
foto enrojeciendo más y revolviéndose el pelo desenvolviendo
la comida más por hacer algo que por otra cosa.
El pelirrojo lo observaba hacer todos esos gestos, más que
muerto de la risa internamente, sin poder quitarle la mirada de
encima. – Ya todos sabemos.....jejejje - repitió tomando
su hamburguesa y desenvolviéndola también, sentándose
al lado del moreno y de pronto susurrándole al oído.
– Si quieres, te la interpreto en vivo....
-N…no! Claro que no!- el moreno se apartó, echándose
atrás y frenando sus instintos de aplastarle la hamburguesa
en la cara, tirándose de medio lado en la hierba y comiéndosela
mirándolo de soslayo con el ceño fruncido ¿Que
era tan divertido meterse con él o qué? -Kei…
¿Qué es lo que hay entre tú y él?- dijo
sintiéndose obsesionado con el tema.
- ¿Baiken? – lo miró, masticando y tragando,
suponiendo que se refería a él. – Baiken.....es
mi amigo, ¿sabes? Mi...mejor amigo, somos...muy cercanos.
– explicó, sin saber exactamente cómo describir
su amistad con el chico de cabellos violeta oscuros. Bajó
la hamburguesa observándolo algo nervioso, preguntando con
algo de temor. - ¿De veras....de veras lo odias tanto? Quiero
decir, comprendo que no tiene una personalidad fácil de tragar,
pero.... ¿lo odias?
-No creo que odie a nadie…al menos no realmente. Claro que
sí podría llegar a odiar, creo que comienzo a hacerlo
poco a poco… pero no a Baiken - el moreno lo miró,
notando que estaba un poco afectado, pero ¿Qué queria?
Su relación no era normal -Yo no me acuesto con mi mejor
amigo, Kei…- Shai lo miró, bebiendo un poco de soda.
- Sí, pero tampoco te acuestas con nadie más. Sabes
que no soy igual que tú... – le respondió, quitándole
la mirada y mordiendo su hamburguesa de nuevo. – No lo sé,
es mejor que hacerlo con cualquiera, ¿no? Ya sé que
para los demás puede parecer extraño, pero....- suspiró
sin saber ni cómo explicarse. – No es como que estemos
enamorados ni nada así, pero Baiken es importante para mí.
El que tengamos sexo de vez en cuando.....es sólo un detalle.
-Un detalle! Pues genial!- Shai no pudo evitar sentarse de golpe
apoyando una mano en la hierba -Si para ti, acostarte con alguien
es un detalle ¿Qué mas tengo que oír? ¿Algún
detalle más que deba tener en cuenta?! No, tienes razón,
no somos iguales!- lo miró a los ojos sin ocultar lo furioso
que estaba -Además, no es así, tú lo haces
con él y con cualquiera también!
Kei lo miró a los ojos un tanto dolido, aunque lo que estaba
diciendo era verdad ¿no? Dejó la comida a un lado,
ya sin mucho apetito. – Y ¿se puede saber por qué
te molesta tanto? Es sólo sexo, ya te lo he dicho. No tiene
importancia. De todos modos, no somos novios, ¿verdad? ¿Acaso
te haría más feliz si sólo lo hiciera con él?
¿Quién te nombró policía de la moral?
– suspiró, pasándose la mano por el cabello,
intentando calmarse. Baiken tenía razón, Shai nunca
lo iba a comprender. - ¿Quieres que te lleve a casa? –
murmuró sin levantar la mirada.
-No quiero que lo hagas con nadie!- el moreno lo miró a
los ojos -¿Cómo… cómo quieres que sea
tu novio si no dejas de acostarte con cualquiera eh?! ¿Cómo?!
Yo te quiero sólo para mí! No me vale que seas mi
novio un rato y otro rato el de otro! ¿Entiendes eso?! ¿Por
qué es tan difícil que lo comprendas? ¿Quieres
que me acueste con alguien? ¿Es eso? ¿Quieres que
me tire a alguien a ver si te agrada?
- No! Eso no es lo que quiero decir. – negó con la
cabeza, inclinándose hacia delante sobre la hierba y entendiendo
un poco lo que le interesaba. Acercó su rostro, hasta que
sólo estuvo a pocos centímetros del moreno, observándolo
intensamente a los ojos. – Shai, ¿quieres que me detenga?
¿Quieres que sea tu novio, sólo tuyo? Pídemelo.
Pídemelo y lo hago. No lo haría por nadie más
en el mundo, sólo por ti. ¿Qué quieres, Shai?
Shai lo miró sorprendido y por qué no admitirlo,
asustado. Le temblaban las manos, se hubiera escapado de no pensar
que eso era una estupidez ¿Cómo demonios habían
llegado ahí? Se echó un poco hacia atrás apartando
la mirada inquieto, sabia que era un error, pero así, sólo
estaba jugando con lso sentimientos de Kei y con los suyos propios
-Te quiero sólo para mí… ¿quieres ser
mi novio?- lo miró a los ojos, pensando en que era la primera
vez que preguntaba algo así y se sentía aún
más estúpido e infantil de lo que había imaginado
que lo haría. Apartó la vista frunciendo el ceño.
El pelirrojo sonrió sin poder creérselo realmente,
no había esperado que lo admitiera tan fácilmente.
Colocó una mano en su mejilla, haciéndolo mirarlo
de nuevo. – Sí.... – susurró, acercándose
para besarlo.
Shai le besó los labios apartándose un poco y besándole
la mejilla -Ahora no, espera, estoy nervioso…- dijo abrazándolo
contra él -¿Estás seguro de que es lo que quieres?
Una sola vez, una y no te perdonaré, Kei… Para mí
follar significa hacer el amor ¿comprendes eso?
- Lo comprendo, Shai. Pero te hice una promesa, así que
no tienes que preocuparte. – sonrió, entre sus brazos,
un tanto extrañado de sí mismo. Jamás pensó
que le iba a prometer algo así a nadie. –Esto es extraño,
pero te dije que no lo necesitaba ¿no? Lo hago por diversión,
pero.....tú eres mejor que cualquier polvo que pueda tener.
Aunque sí que va a ser difícil, eh? – se rió,
molestándolo.
-Pues te la meneas como hacemos todos! Joder! No seas salido!…
Ya sé que me lo has prometido pero no me fío de ti.
Lo siento, tendrás que ganarte esa confianza… estoy
enamorado de ti… ¿vale? Pero no quiero hacerlo hasta
que no sienta que es el momento… porque así debe ser…
cuando sepa que te quiero…- se calló notando que hablaba
demasiado y más rojo aún con eso.
- Está bien, esperaré. Comprendo que no confíes,
pero hablo en serio. – se levantó un poco, para mirarlo
al rostro de nuevo. – Pero te advierto desde ya que como me
diste permiso y además somos novios, cuando me haga pajas,
pensaré en ti. Y la imaginación es libre... –le
sonrió de medio lado, mordiéndose un labio luego.
-Ah! Calla! No hace falta que me cuentes eso!- le gritó,
más que nada porque estaba ahora más avergonzado aún
-Seguro que ya lo hacías antes ¿ne?- se rió,
sin poder evitarlo tirándose en la hierba y cerrando los
ojos al sol tapándoselos con el antebrazo pensando en el
lío que se estaba metiendo, pero nadie había dicho
que enamorarse fuera sencillo.
- A decir verdad, anoche dormí con tu cazadora puesta y...nada
debajo. – sonrió, pensando en que ya le iba a gritar
de nuevo, apoyándose en un brazo, para observarlo. –
Lo demás....lo dejo a la imaginación. – añadió,
aunque en realidad no había hecho nada, pero quería
verlo rojo de nuevo, como si no se la pasara así.
El moreno lo miró, sintiendo que le quemaba la piel -Que
no me lo cuentes!- se levantó el brazo de la cara mirándolo
y apartando la cara como un tomate y frunciendo el ceño -En
realidad, quiero que me lo cuentes todo, soy tu novio, puedes confiar
en mí más que en nadie…- comenzó a arrancar
hierbecitas con la mano -Verás…- dijo dispuesto a demostrarle
que podía confiarle lo que fuera -el día que nos besamos…
se me levantó… no se me bajaba… y después
me masturbé pensando en ti. Incluso lamí y besé
una foto tuya…- lo miró entonces de soslayo y giró
la cara tapándosela con el brazo de nuevo, más rojo
imposible.
Kei se rió, cubriéndose la boca con una mano. –
No te averguenzes, yo lo he hecho muchas veces, como bien adivinabas.
– se acostó de lado, pasando un dedo por su brazo y
por su pecho. – Y el pensar que...estas manos tocaron este
cuerpo.....pensando en mí. Ya no necesitas una revista, Shai.
-Para! Que me pones nervioso…- le cogió la mano para
que se estuviera quieto, mirándolo a los ojos tragando saliva,
volviéndose de lado y soltándole la mano para abrazarlo,
apoyando la nariz en su cuello -Me… me gusta cómo hueles…
Mierda! No puedo hablar…- tragó saliva de nuevo, levantando
la cara y volcándose sobre él, para besar sus labios
de forma superficial sin atreverse a entrar en él "Como
si fuera a apartme" pensó sintiéndose estúpido.
El pelirrojo lo miró, apoyando sus manos en la cintura del
moreno, acariciándolo, sintiéndose como no se sentía
con nadie más en el mundo. – Shai..... – susurró
contra sus labios, pasando la lengua por los mismos, pero sin besarlo
del todo. No quería que pensara que lo estaba presionando.
-Ya voy…- el moreno cerró los ojos para besarlo profundamente
sintiéndose bastante inseguro al respecto y abrazándolo
con fuerza, sintiendo que le iba a explotar el pecho y notando su
flequillo sobre la cara del pelirrojo preguntándose si no
le molestaría o incluso si no le estaba pesando, levantándose
un poco en las rodillas, notando que de nuevo iba a tener una erección
y avergonzándose, tratando de que no se notara.
Kei cerró los ojos, entregándose al beso y deslizando
sus brazos completamente alrededor de la cintura de Shai, al notar
que se levantaba, pegándolo nuevamente a él, y sintiendo
su repentina erección, sin que pudiese evitar responderle
de la misma manera y moviendo la lengua con más avidez, ya
que sabía que no había de otra. Pero igual, no pudo
evitar bajar una de sus manos por las nalgas de Shai, sólo
para poder sentir un poco de piel al final de sus shorts, aunque
apenas con las puntas de los dedos.
Shai no pudo evitar respirar con fuerza contra los labios de Kei
al sentir su sexo apretarse con el del pelirrojo y su mano rozándole
la piel -Vale…- se la agarró nervioso apartándose
un poco.
- Lo siento, no pude evitarlo, ¿ves? – le sonrió,
sentándose y mostrándole su erección como si
nada. – Sólo quería sentir tu piel, es todo.
-Sólo eso… está bien… sí, vale,
estoy tenso… lo siento….- dijo hablando y a pesar de
todo mirando el sexo del pelirrojo en lugar de su cara, percatándose
y levantando la mirada más rojo -Lo siento! Ahh!!- se sentó,
frotándose la cara con las manos -Vale…- dijo sintiéndose
un tanto baka y arrodillándose frente a él, acariciándole
los brazos hasta los hombros. Apartó las manos subiéndolas
por su espalda y acercándose un poco más, abrazándolo
-Se siente bien… eres muy suave…- dijo apoyando los
labios en su hombro, besándolo.
- Uso humectante..... – bromeó el chico, sonriendo
y abrazándolo de vuelta. – No estés nervioso,
soy tu novio ahora. Es natural.......Aunque, me gusta cuando te
pones nervioso, eres encantador.
Shai seguía muy serio por lo nervioso que estaba y siguió
apoyado en su hombro -Por eso estoy nervioso… porque no quiero
que me veas baka, si no fueras mi novio no tendría importancia-
le pasó los labios por el hombro, lamiéndolo tirándole
del cuello de la camiseta a un lado y besándole el cuello,
lamiéndoselo y mordiéndolo con suavidad, colocando
las rodillas a los lados de sus piernas y subiéndose un poco
sobre él, apoyando una mano en su otro hombro y la otra en
su propia pierna apretándosela para no sentir cómo
le temblaba y apoyando los labios contra su piel.
Kei cerró los ojos, sintiéndolo, dejando escapar
su respiración entrecortada, e imaginando a qué se
iba a dedicar esa noche antes de dormir. O quizás ni esperaba
a la noche. – No es cierto.......te pusiste nervioso la primera
noche que nos vimos.... – se rió, recordando el escándalo
y al cara roja del chico.
-Eso seguro que fue porque ya me gustabas y no me daba cuenta…-
Shai se apartó un poco mirándolo a los ojos y desviando
la mirada -¿Es verdad que vas a hacer otro photobook de esos?-
preguntó, esperando para llegar al punto que quería.
- Pues sí....... – le contestó, pasando un
dedo por su nariz, sonriendo. –Y la primera copia es tuya,
si la quieres.
El moreno sonrió –Sí, y también quiero
el primero…- se rió de sí mismo y mucho más
después, pensando en lo que haría con la que salía
Baiken -Kei ¿puedes hacer algo por mí?
- Ya pensaba dártelo de todas formas. –le sonrió,
ahora pasando a acariciarle una oreja. – Dime, ¿qué
quieres que haga?
Se inclinó un poco hacia delante muy rojo y con cara de
borde, mirando después a otro lado -Que no salgas desnudo
con otras personas, desnudo no… no quiero que te toquen…
me sentiré mal…- lo miró de nuevo sabiendo que
era su carrera y que tal vez pedía mucho pero también
tenía que ser sincero consigo mismo.
- Shai, es mi trabajo, no es de verdad, ¿sabes? –
el pelirrojo bajó la mano preguntándose si se iba
a molestar. – No me pidas algo así, vamos....
-Joder! Joder…- dijo después tratando de calmar su
mala hostia natural -pero todo el mundo piensa que Baiken es tu
novio… y a mí me jode… aunque no sea de verdad,
bueno, da igual!… No volveré a decírtelo, lo
siento…- se levantó, ofreciéndole la mano para
que se levantara.
- Tampoco tienes que disculparte – aceptó su mano,
poniéndose de pie, y sacudiendo la hierba de su trasero.
– Claro que.... podrían empezar otro tipo de rumor.
¿No te molestaría que la gente supiera lo nuestro?
– le preguntó, aunque sabiendo de sobra que no podría
mantenerlo oculto por más que lo intentasen.
-No ¿Por qué?- el moreno lo miró a los ojos
preguntándose si era a él a quien le molestaba -¿Por
qué iba a sentirme avergonzado de que seas mi novio? A mí
me gustas de verdad… Además, yo no estoy pendiente
de esa clase de cosas y tampoco me importa qué puedan decir
de nosotros, ya me llegó con una vez- dijo refiriéndose
a avergonzarse de quien no debía -¿Te molesta a ti?
Prefiero que digan que eres mi novio y no el de otro.
- A mí? Al contrario, me sentiría orgulloso. Haré
una conferencia de prensa! – exclamó, por supuesto,
exagerando. – Lo digo porque te harán preguntas, y
puede que te molesten algunos reporteros. Quien sabe, quizás
y te haces famoso y ya no les intereso.
- No pienso contestarles, les pueden dar por el culo a todos, que
pregunten lo que quieran. Lo más que haré, será
confirmar que sí que eres mi novio- el moreno recogió
lo que había quedado en la hierba metiéndolo en la
bolsa para tirarlo, pensando seriamente en que sería molesto,
dejando la bolsa en el suelo de nuevo y cogiendo las manos de Kei
metiéndolas bajo su camiseta contra su pecho y besándolo
mientras lo abrazaba -Tú… tienes algo que hace que
no pueda dejar de mirarte… de pensar que eres… precioso…
nunca vas a dejar de interesarles- susurró contra sus labios.
- Gracias, Shai, pero eso puede ser...porque estés enamorado.
– se rió contra sus labios, besándolo con suavidad
y acariciándole la mejilla, cerrando los ojos para luego
susurrar. – Tú me haces sentir especial, como nadie
más en el mundo.
-… eres especial- Shai lo miró, más que rojo
y serio por andar hablando esas cosas y besándolo, rodeándole
la cintura y cogiéndolo en brazos, llevándolo hasta
el coche sin decir nada y riéndose de pronto agotado, dejándolo
en el asiento del descapotable -Siempre he querido hacer eso cuando
tuviera novia- se dejó caer al lado resoplando un poco -En
mi imaginación se veía más fácil- lo
miró de soslayo pasándose la mano por el cuello -¿Vamos?
Quiero ducharme… -aunque en realidad además quería
hablar con Hoshi.
- Vamos... – le contestó el pelirrojo encendiendo
el coche. – Pero por mí, lo hiciste muy bien. Qué
emoción! Shai cumplió una fantasía conmigo-
exclamó, molestándolo de nuevo, y apoyándose
en su hombro sonriéndole, antes de enderezarse de nuevo,
sacando el coche de allí.
-Calla baka!- el moreno lo miró frunciendo el ceño
y apoyándose en el marco de la ventana un tanto preocupado
ahora por cómo pudieran salir las cosas, pero estaba haciendo
lo correcto, ya fuera para bien o para mal.
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