| Capítulo 82
Doing Your Best
Baiken se cruzo de piernas mirando a su agente y al director de
la empresa repasando después con sus ojos a los otros cuatro
hombres que habia en la sala observandolo como si se tratase de
un jarron o algo por el estilo. Si ahora le iban a decir que no
después de lo que habia tenido que hacer se iba a coger una
buena mala hostia incluso lo más probable era que dejase
a esa empresa y se buscase a otra, desde luego no le iban a faltar
propuestas asi que no era lo que le preocupaba. Se había
pasado meses en el gimnasio con unas tablas de ejercicios insoportables
y habia ido a cenas con un monton de hombres y mujeres insoportables.
-a ver levantate otra vez Baiken- el moreno se levanto y se desabrocho
el chaleco dejandolo en la silla como si nada, no era que se lo
hubiesen pedido pero le importaba muy poco si asi lo contrataban,
se quito las botas, de todos modos sabia que dos de ellos lo estaban
deseando, se desabrocho el pantalón de cuero negro sonriendo
al moreno de gafas, tenía cara de capullo oficinista, se
bajo los pantalones mostrandose en ropa interior sin el mas minimo
rasgo de estar avergonzado girandose para mostrarles su espalda
y como no, sus nalgas y los miro de soslayo esperando un veredicto
volviendose de frente de nuevo y colando un dedo por la goma de
la ajustada ropa interior negra bajandosela un poco por las caderas
-¿hace falta mas señores?- bromeo, o tal vez no tanto
sonriendo de medio lado, aunque no tenia putas ganas pero esa era
la clave de su empleo.
-no, el trabajo es tuyo…- dijo el hombre de las gafas finalmente
convencido por el atractivo moreno. Baiken sonrio esta vez de una
forma un poco mas sincera subiendose los pantalones y sentandose
en la silla de nuevo calzandose las botas y encendiendo un cigarro
mientras miraba a aquel hombre a los ojos, dejo el cigarro colgando
de sus labios expulsando una bocanada de humo lentamente
- ¿Y que hay de Kei Nakahara en el posado? ¿Sera
el o no?- pregunto mirando aun al hombre y poniendose el chaleco
sin abrocharselo del todo
-bueno… seguimos pensando en Aya… creemos que una mujer
seria mucho mejor para ese tipo de fotos- dijo el de gafas mirando
a los otros tres.
-Pues creen mal, Kei es mucho más impresionante que ninguna
mujer, miren las fotos otra vez, ademas esa clase de fotos…
las compraran mujeres ¿creen que quieren ver a otras chicas
mas guapas que ellas tocando al hombre con el que sueñan?
Seria mucho mejor aprovechar el tiron de nuestra relacion…-
dijo sin inmutarse ni moverse un apice notando la reticencia y hallando
también en sus ojos el modo de vencerla -Tal vez necesita
que le hable mas de el en privado- lo miro a los ojos pasandose
la mano por pecho invitandolo descaradamente a lo que los dos sabian.
-esta bien, podemos comer juntos y hablar del tema- contesto el
hombre aflojandose un poco la corbata repentinamente acalorado.
-bien…- el moreno se saco el cigarro de los labios expulsando
el humo hacia arriba y preguntandose ¿Por qué carajo
hacia lo que hacia?
….
Por supuesto no habian ido a comer a ningun lado, pero daba igual
de todos modos no tenia hambre mas bien al contrario, se acosto
en la cama esperando a que saliera del baño, el hombre se
subio sobre el besandole el pecho y desabrochandole el chaleco,
al menos ya tenia el contrato firmado para ambos, solo necesitaba
la firma de Kei. Era asqueroso, sentirlo acariciandolo, al menos
no tenia que tocarlo, ya estaba acostumbrado a esa clase de polvos,
se conformaban con verlo, tocarlo y meterse su polla, cerró
los ojos apoyando la cabeza en los cojines y sacandose el cigarro
de los labios expulsando el humo lentamente y observando la nubecilla
entonces con los ojos entreabiertos sintiendo como acariciaba su
sexo con la lengua, lo hacia pésimamente.
Se preguntaba a donde habria ido Kei, seguramente a ver a Shai,
le dio una calada al cigarro dejandolo colgar de sus labios y apretandolo
un poco entre los dientes al sentir como se sentaba sobre el, entreabrio
los ojos solo para verlo subido en su cuerpo abrazandolo ahora y
jadeando, "que asco" penso cerrando los ojos de nuevo
para no tener que verlo y alzando un poco las caderas para penetrarlo
de forma mas profunda y acabar con aquello lo antes posible. Ni
siquiera podia tratar de imaginarse que era Kei, la diferencia en
todo era abismal.
Se levanto de la cama dirigiendose a la ducha y frotandose el cuerpo
con fuerza bajo el agua y vistiendose de nuevo para largarse del
hotel cuanto antes e ir a buscar a Tama. Al menos le hacia gracia,
tal vez hasta le quitase aquella sensación asquerosa de encima.
Tama movió la cola, algo cabizbajo, acostado en su antigua
cama, abrazando a Kotaro. Aún seguía preocupado por
Shiryou y no había podido ver a Garou y además, lo
habían hecho bañarse de nuevo por estar manchado de
sangre y se preguntaba si Baiken lo dejaría regresar luego
de eso. Tal vez no debía decirle, aunque no estaba acostumbrado
a mentir.
Baiken aparcó el deportivo en la entrada y entró,
después de que uno de los hombres de seguridad le abriese.
Ni siquiera se molestó en apagar el cigarrillo, se quedó
en el umbral un tanto asqueado esperando -Vengo a buscar a Tama…
como es obvio…
Algunos minutos después, a parecía Shisou, llevando
al gatito de la mano. Lo había ido a buscar personalmente,
más bien para asegurarse de aconsejarle que no fuese a contar
demasiado, no sabía cómo podía reaccionar su
dueño.
-Baiken! – Tama salió corriendo para abrazarlo, como
si no lo hubiera visto esa misma mañana, genuinamente alegre.
-Eh... Tama ¿estás contento?- el moreno le sonrió
sincero cogiéndolo en brazos y mirando al moreno de ojos
azules -Bueno, me lo llevo, que tengo prisa- dijo sin más
saliendo con el gatito y metiéndolo en el coche -¿Lo
has pasado bien Tama?
Shisou se dio la vuelta, sonriendo para sí, aliviado de
que se hubiera ido tan rápido, pero no tan contento acerca
de la ceniza en el suelo, claro.
Ya en el coche, Tama se sentó sobre sus rodillas, moviendo
las orejas. – Sí! Te extrañé! Sí
la pasé bien.... – añadió, moviendo la
cola algo nervioso.
El moreno lo miró de soslayo girando la llave del contacto
y observando el movimiento de su cola, mientras se ponía
las gafas de sol -¿Qué pasa? ¿Has hecho algo
malo, Tama? ¿Eh? ¿Es eso? Porque sé que me
ocultas algo y no me gusta nada....
- Yo no hice nada! – el gatito casi saltó, negándolo,
quedándose quieto luego, bajando las orejas. – Es que.....
no quiero que me digas que no puedo volver. Además, no vi
a Garou!
Baiken miró adelante riéndose entre dientes después
de todo y aguantando el cigarro entre los labios -Mientes fatal,
Tama, si vas a decir que no has hecho nada, después no puedes
decir que no me dices porque si no, no te dejo volver...- lo miró
de soslayo apartándose el pelo de delante de la cara -A ver
... ¿tengo que cortarte las pelotas? Porque si no es nada
de eso prometo no enfadarme, si no... mejor me lo cuentas mañana...-
dijo expulsando el humo y mirando a la carretera.
- No! – el gatito se embolilló en el asiento, casi
pegándose a la puerta, aunque la verdad, lo ponía
un poco nervioso el movimiento del auto. – Que no fue mi culpa!
Además, nadie me tocó nada..... Es que hubo una pelea
y me asusté, y sigo asustado, pero.......quiero volver. –
respondió, moviendo la cola de nuevo, esperando que fuera
cierto eso de que no se iba a enfadar.
-Una pelea.... Ah, bueno, si sólo ha sido eso- el moreno
sonrió pensando en qué le haría creer que una
pelea le haría prohibirle que volviera. Como si no hubiera
peleas cada día en cualquier lugar, aparcó el coche
dentro de la casa y cogió al gatito en brazos, para entrar
abriendo la puerta y buscando a Kei con la mirada -Pero no te pasó
nada ¿o sí?- recordó preguntar entonces al
gatito.
- No, estoy bien, sólo me ensucié y me hicieron bañarme.
– protestó, cruzándose de brazos, aunque abrazando
luego a Baiken, moviendo la cola. – Gracias por no enfadarte!
Te quiero!
-Yo también te quiero, Tama...- el moreno le pasó
la mano por las nalgas, dejándolo bajarse y sujetándole
la cola con la mano -Voy a hablar con Kei... Ven si quieres o quédate
aquí jugado- el mayor lo abrazó por detrás,
lamiéndole el cuello y apartándose para subir hasta
la habitación del pelirrojo, llamando antes de entrar.
El gatito asintió, echando a correr hacia la cocina, a ver
qué encontraba. Con tanta pelea, al final no había
podido comer casi nada y se moría de hambre.
Por su parte, el pelirrojo se sentó en la cama, en donde
había permanecido acostado hasta el momento, subiéndose
la cremallera del pantalón, sonriente. – Pasa!! –
le gritó al que suponía sería Baiken, que si
no, llamaba a la policía.
-Qué cara de felicidad...- el moreno se acostó en
la cama a su lado, recostándose de lado para verlo y besándole
la mejilla, mientras lo rodeaba por la cintura con un brazo -¿Qué
tal?- preguntó, viendo que parecía tan feliz, que
había olvidado su disputa y desde luego, olvidándose
de ponerse a la defensiva con el tema Shai, porque sabía
que así no iba a lograr nada más que hacerlo peor
para él mismo.
- No podría estar mejor. Creo que es el mejor día
de mi vida, ¿sabes? – le sonrió, preguntándose
si estaría feliz por él como habían hablado
esa mañana. – Y ni siquiera he bebido hoy, aunque.....tal
vez debería celebrar.
-Está bien...- el moreno le sonrió levantándose
y sirviendo dos copas de champán, subiendo de nuevo con la
botella -De hecho, sí que deberíamos celebrar... ambos...-
Baiken se sentó en la cama de nuevo -Pero primero dime lo
que te ha pasado ¿si?- dijo, bebiendo y ofreciéndole
la copa.
El pelirrojo tomó la copa sonriendo. – Hoy fui a buscar
a Shai a la escuela y lo llevé a almorzar y.....me pidió
que fuera su novio. Bueno, en realidad, yo le pedí que me
lo pidiera, pero eso es lo de menos. El caso es que ya somos oficiales!
– exclamó emocionado.
Baiken lo miró a los ojos repentinamente preocupado porque
ahora se negase a acompañarlo después de lo que le
había costado conseguirlo -Eso es... genial, Kei, me alegro
mucho por ti...- sacó un cigarro prendiéndolo y dejando
el contrato sobre la cama -Sólo falta tu firma Kei... era
lo que queríamos ¿te acuerdas? Son tres días
fuera...
- ¿De veras? Sabía que lo conseguirías. ¿Quién
le diría que no a Baiken? – sonrió el chico,
bebiendo de la copa, y tomando el contrato para observarlo. –
Pero...tres días, es mucho, ¿no? – observó
de pronto preocupado, por tener que separarse apenas empezada su
relación y con lo desconfiado que era Shai.
- Tres días no es nada, Kei- el moreno lo miró, tratando
de no alterarse aunque su voz lo había traicionado un poco
-Un día de ida, uno para las tomas y otro de vuelta, no es
nada, es lo normal... Vamos a Okinawa, nos toman las fotos y volvemos...
No me digas que no ahora, he hecho mucho por conseguirlo, Kei...
y tú sabes lo que significa mucho en este mundo.
- Baiken? ¿No me digas que...? – el pelirrojo suspiró,
acariciándole la mejilla, rindiéndose de tan sólo
imaginar lo “agradable” que debía haber sido
para el moreno. – No tenías que ir tan lejos....Está
bien, no te enfades, lo haré, sólo pensaba en voz
alta. Tres días, lo mismo que un fin de semana ¿no?
Estoy seguro de que Shai entenderá. ¿Cuándo
te he dejado mal, eh?
-Nunca, por eso me jodería más que lo hicieras ahora,
y porque si no fuera por eso, tampoco habría hecho esto por
ti- el moreno lo miró a los ojos besándole los labios
y acostando la cabeza en su pecho, arrastrando la mejilla por él
y besándole el cuello rodeándolo más con los
brazos -Tres días no es nada...
- Tienes razón, no es nada. – le respondió
acariciándole el cabello, pensativo. - ¿Vas a llevarte
a Tama también?
-Supongo que no, ya nos han reservado los billetes en primera,
el hotel y todo... Además de que no tendría con quien
dejarlo mientras estuviéramos en las sesiones. Supongo que
a Shai no le importará cuidar de él mientras estamos
fuera si le pago y mucho menos, si es para hacernos un favor ¿no?
Ahora es tu novio, querrá ayudarte a que subas en tu carrera-
el moreno se desabrochó el chaleco dejándose el pecho
al aire y volcando al pelirrojo sobre él –Venga, abrázame...
estoy asqueado... ¿no estás contento? Sólo
pareces preocupado...
- No, claro que estoy contento, baka. – le sonrió
abrazándolo. – Ya sabes lo mucho que quería
este contrato. Y seguro que Tama y Shai se divierten mucho también.
Eres el mejor, Baiken.- finalizó, aunque en realidad estaba
un poco contrariado porque hubiese tenido que hace aquello. ¿Qué
no habían avanzado suficiente en su carrera como para dejarse
de esas cosas?
-Vale, eso está mejor...- Baiken lo abrazó, rodeándolo
y metiendo las manos bajo su camiseta -Te quiero... tenía
que ser juntos...- sonrió de medio lado apoyando la mejilla
contra la del pelirrojo y buscando después sus labios con
los suyos, para besarlo.
Kei lo detuvo, colocando un dedo sobre sus labios, apartándolo
ligeramente. –Espera...Baiken. No puedo seguir haciendo cosas
como esta. Le prometí a Shai.
-¿No puedes besarme?- el moreno apartó la cara un
poco, volviendo a acercarse para besarlo de todos modos. No podía
creerse que no quisiera volver a besarlo .
- Bueno......- Kei giró el rostro, evitándolo aún.
– No lo sé, le prometí a Shai que no me acostaría
con nadie más, pero tal vez, si sólo nos besamos......
– medio que accedió, doblando un poco las reglas, sólo
por Baiken, aunque en el fondo, sabía que Shai no aprobaría.
El moreno entreabrió los labios, besándolo profundamente
y abrazándolo aún más, sintiéndose más
excitado que nunca, tal vez porque se lo había prohibido
en un primer momento, o quizás porque tenía miedo
de perderlo. Pero ese último motivo no quería admitirlo
-Sólo besos, Kei...- subió las manos por su espalda
volteándose sobre él sin dejar de besarlo.
El pelirrojo lo detuvo, colocando un dedo sobre sus labios de nuevo
a manera de advertencia, repitiendo. – Sólo besos,
Baiken. – y dejándose besar de nuevo, sonriendo un
poco, aunque la parte de atrás de su mente no dejaba de patearlo.
No tenía nada de malo, los besos eran demostración
de cariño, y cariño era algo que tenía de sobra
por Baiken, aunque nadie más entendiese la naturaleza de
su relación. Cerró los ojos, pensando que en realidad,
no tenía idea de lo que estaba haciendo
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