| Capítulo 137
To Serve and Protect
-Sensei….- el moreno de ojos azules saltó por la ventana
al interior de la habitación y se sentó en la cama
recostándose en el colchón -Sensei… despierta…-
dijo dibujando sus labios con un dedo y bajando por su pecho desabrochándole
la camisa y recostándose un poco sobre sus labios, olía
a sangre. Dejó salir la lengua entre sus labios lamiéndolos
con suavidad -Para esa clase de cosas estoy yo…- dijo susurrando
en sus labios con los ojos entreabiertos observándolo.
Shisou abrió los ojos con algo de pereza, sonriendo ligeramente.
– No...estás para despertarme cuando necesito descansar.....¿Qué
haces aquí?
-Estaba aquí…- el moreno sonrió, deslizando
la mano por su pecho y acariciándolo con suavidad, la bajó
un poco descubriendo su hombro y besándolo sin dejar de mirarlo
-¿Quieres que lo mate?- se inclinó un poco más
sobre él, deslizando la nariz por su cuello y lamiendo la
herida -Voy a pensar que no me necesitas…
- No quería que estuvieras aquí, ¿puedes creerlo?
– sonrió, pasándole la mano por el cabello,
exponiendo su cuello nuevamente. – De todos modos, sabía
que vendrías si estaba en verdadero peligro. Y....no, no
te necesito para ciertas cosas, no de esa manera. – suspiró,
cerrando los ojos, pasando por alto la pregunta de si quería
que lo matara.
-No te comprendo…sensei… ¿Por qué sufrir
tú si puedo sufrir yo en tu lugar? En realidad, ni siquiera
sufriría…- dejó escapar una sonrisa entre los
labios bastante irónica -¿Qué tal si hago sufrir
al lobo? Ojo por ojo…- dejó escapar una carcajada agachándose
y besándole el pecho respirando contra su piel -Estás
débil… podría…
- Podrías...¿qué? – le contestó
de vuelta el moreno, soltando una leve risita, planteándose
las posibilidades. ¿Hacer sufrir al lobo? No.....Tal vez.....Lo
mejor era esperar a ver qué sucedía. Jaken sensei
parecía interesado después de todo, no quería
intervenir en sus planes.
-Podría… hacer muchas cosas…- el moreno sonrió
de medio lado, mirando a la puerta de soslayo -pero tal vez no sea
muy buena idea… o tal vez sí…- el moreno deslizó
la mano por su cuerpo, acariciándolo, y comenzó a
desabrocharle los pantalones desnudándolo. Se levantó,
recorriéndolo con la vista y clavando sus ojos azules en
los suyos entreabriendo los labios y dejando escapar su respiración
con fuerza sonriendo después -Sensei… creo que iré
a ver a Hoshi…
- No creo.....que sea buena idea. – se levantó sobre
un brazo, aunque aún se sentía cansado, observándolo,
sacudiendo un poco la cabeza. - ¿Qué piensas hacer?
-No lo sé aún… depende de lo que deseé
hacer en ese momento… no suelo planificar mis actos…-
el moreno se apoyó en la puerta observándolo y mordiéndose
un labio ligeramente, despegándose de la madera para acercarse
a él lentamente -¿Hay algo que no quieres que haga?
Puedes ordenarme que no lo haga…
- Ya sabes lo que te voy a pedir, ¿no? No lo mates, aún
no sé por qué está aquí.... –
le sonrió desde la cama, alargando una mano para tocarlo,
recorriendo su cuerpo. – No hagas que se mate tampoco, te
conozco....
-Sensei… ¿Cómo puedes pensar eso de mí?-
el moreno apoyó una rodilla sobre la colcha, apoyando las
manos en los bordes de la cama besándolo y recostándolo
de nuevo -¿Me quieres, sensei?- sonrió, inclinando
la cara a un lado y sujetando su labio inferior entre los dientes.
Shisou sonrió de nuevo, retirándose un poco para
que soltase su labio y mirándolo a los ojos. – Tal
vez. ¿Te basta con que te diga....que no quiero que te alejes
demasiado? – se rió suavemente, acercándolo
para besarlo y en vez de eso, deteniéndolo a pocos centímetros
de sus labios, pasando la punta de la lengua por ellos.
-Y tal vez no me llega…- el moreno lo besó profundamente
recostándose sobre él y levantándose de nuevo
-Iré a verlo…- dijo sonriéndole antes de salir
apoyándose en la puerta.
El moreno abrió la puerta y se sentó en la cama,
aplaudiendo sonoramente, mirando al vampiro que dormía.
Hoshi quedó sentado en la cama, sobresaltado, mirando al
demonio que tenía al lado, echándose hacia atrás
al recordarlo, asustado. – Tú.....
-Yo…- el moreno se echó delante sobre la cama apoyando
las manos a los lados de sus piernas y acercándose a sus
labios besándolo y separándose lentamente -¿Por
qué te escapas? Nunca te he hecho daño… al revés…
- No, pero...mataste a toda esa gente.... a.... – se echó
aún más hacia atrás, nervioso. Pero él
también había matado, ¿no? Seguro que si el
chico ese que había quedado con vida, lo volvía a
ver, se infartaba. Pero la cantidad..... Miró al demonio
sin saber qué hacer. De todos modos, veía difícil
el escapar.
-Y tú también mataste… y además querías
matar a Shisou… y no quiero que lo mates… porque si
no… creo que me voy a enfadar y a lo mejor también
me pongo triste… no lo sé… pero no me apetece…
¿y a ti? ¿Te apetece a ti ponerte triste? - el moreno
se recostó en la cama a su lado rodeándolo con un
brazo por los hombros y pegándolo a su pecho. Extendió
la mano haciendo un lobo pequeño sobre ella con aquella sustancia
brillante y azul, logrando que corriese sobre ella, acto seguido
la cerró, haciéndolo polvo.
Hoshi lo empujó, alejándose horrorizado por el sólo
pensar en algo malo le pudiese suceder a Garou. – No lo toques!
Yo...no pienso hacerle daño a Shisou. – se guardó
para sí el pensamiento de que de todos modos, ya ni pensaba
en eso, sólo porque no sabía si era una negociación.
– No te acerques a Garou.
-Oh… ¿y si me acerco?- el demonio dejó escapar
una carcajada -Eres un pesado… te liberé y de nuevo
has venido ¿para qué? … tic tac… quien
sabe lo que pasará… - se levantó mirándolo
a los ojos y agachándose un poco de todos modos, alzándole
la cara y besándolo profundamente -Me voy… porque me
aburro… Quien sabe como me vaya a divertir eh… Por si
acaso, tú no te diviertas demasiado…
Hoshi dio un paso hacia delante, limpiándose la boca con
un brazo y armándose de valor, o más bien de furia.
– No toques a Garou – le advirtió, sin titubear
ni apartar la mirada esta vez.
-No puedes matarme… idiotaaa…- el moreno le habló
jocoso y lo empujó del pecho riéndose y tirándolo
en el colchón, aunque él tampoco podía matarlo…
se lo habían ordenado claramente. Dibujó una sonrisa
en los labios -Yo soy un demonio, tú eres un vampiro…
¿comprendes? Así que… shhhh- dijo poniéndose
un dedo delante de los labios -No vayas a llorar después…-
abrió la puerta de la habitación apoyándose
en el marco -shhh
Hoshi se levantó, bastante irritado, por no decir preocupado.
Ese tipo no sólo era un demosnio, también estaba bastante
loco, pero si había algo que haría le costase lo que
le costase, era defender a Garou y a Shai con todas sus fuerzas.
– No, tal vez a ti no. ¿No es ese el trato? –
lo amenazó, apretando los puños, aunque en realidad,
no deseaba matar a nadie más.
-¿Y qué crees? ¿Que te dejaré matar
a mi amo? Pero no seas tan estúpido … ¿sabes
que Dios está en todas partes? Yo también…-
estalló en carcajadas mirándolo -En todas las que
quiero … claro… pero trata, si es lo que quieres…
Me encantaría que me ordenara matarte, sólo motívalo…
- No tengo por qué hacer nada, mientras te mantengas lejos
de Garou.....- insistió el chico sin dejarse amedrentar.
O más bien, sin querer demostrarlo. Tal vez había
sido una mala idea el ir allí. Cualquier cosa que él
pudiese ocasionar en sus vidas, era mucho menor que lo que podría
hacer ese demonio.
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