| Capítulo 131- Loss Anxiety
Taiga abrió la puerta del piso mirando a ver si estaba su
hermano para cenar con él antes de ir a trabajar y salir
de allí juntos y abrió la puerta del salón
y luego la de la cocina decepcionándose un poco al no encontrarlo.
Se sentó en la mesa de la cocina con el cigarro colgando
de los labios pensando que para comer solo, mejor no lo hacía,
ni siquiera tenía hambre.
Nagisa subió las escaleras, subiendo más tranquilo
luego de haber acompañado a Shin a entrenar. Había
insistido en seguirlo incluso cuando no llevaba ropa para eso, sólo
porque necesitaba descargar adrenalina y no tenía deseos
de buscar pleitos, en ese caso. – Taiga.... ¿sucedió
algo? – preguntó al ver a su hermano allí sentado
con esa cara de tragedia.
-N…- sonrió al verlo y se levantó de la mesa
para aproximarse a él abrazándolo y acariciándole
el pelo –Hueles a Shin…
- ¿Ahora le reconoces el olor? Estaba con él. –
le aclaró, sintiéndose borde luego y claro, culpable.
- ¿Cómo te fue con Kyo? ¿Por qué estabas
allí sentado de esa manera?
-Por nada, es que subí para cenar contigo y como no estabas,
no me apetecía comer…- se quedó abrazado a él
apoyando la cara en su hombro –No me va nada bien… ¿y
a ti con Shin?
- No lo sé, pero... no vamos a hablar de mí. ¿Cómo
que no te va bien? ¿Acaso pelearon o algo? – le preguntó,
reflejando sus propios problemas y frunciendo el ceño.
-Sí vamos a hablar de ti… somos hermanos… ¿no?
Si no hablas conmigo -¿con quien será?...- lo miró
a los ojos viendo su rostro y notando que algo debía haberle
sucedido –No discutimos… al menos yo no lo creo…
es sólo que no se… no funciona… y no va a funcionar.
- ¿Por qué no? – suspiró, pasándole
de largo para sentarse, y aclarando luego sin mirarlo. – No
dije que no te vaya a contar nada, pero creo que lo tuyo es más
importante ahora.
-Porque no… no sé… lo siento así…-
se separó de él y se sentó en la mesa de la
cocina de nuevo jugando con el mechero entre los dedos –No
hago más que deprimirlo… nadie quiere estar con alguien
que te deprime ¿entiendes? No sales con alguien deprimente,
sales con alguien que te hace feliz… y de todos modos no siento
como que le guste… sólo creo que está probando
a ver si acabo gustándole… por pena o bien porque no
tiene nada más a qué agarrarse…
- Y eso a ti, ¿qué? A lo mejor sí acabas gustándole.
Además, no creo que Kyo jugaría con tus sentimientos
por pena, no es esa clase de persona. – se quedó observando
el mechero entre sus dedos, subiendo después la mirada a
sus ojos. – Taiga, ¿no crees que te estás apresurando
en juzgar? Tal vez eres tú quien lo empuja.
-¿A qué lo empujo? ¿A estar conmigo? Ya…
- sonrió abriendo y cerrando el mechero –Estoy pensando
en olvidarme un poco de este asunto, no me estoy haciendo ningún
bien y menos aún a él…
- No, baka! A eso me refiero... – bajó la voz, seguro
de que lo lastimaba aunque su intención era la contraria.
- No crees que Kyo pueda gustar de ti, así que lo empujas
cada vez más lejos. ¿Cómo crees que se sienta
si te la pasas diciendo que no va a funcionar?
- A él no se lo digo… le digo que le quiero y que
se case conmigo…- se rió cerrando por fin el mechero
de una vez y guardándoselo en el bolsillo del pantalón
–Pero hoy sí le dije que tenía miedo de convertirme
solo en su amigo… ya tengo amigos… no quiero ser su
amigo… no sólo eso…
- Taiga, eres imposible. – exhaló contrariado. –
No puedes rendirte, no. Ni siquiera ha pasado mucho tiempo. Y si
le dices cosas como esas, se va a culpar a sí mismo. Ya lo
sé, lo conozco.
-Bueno… ¿y qué quieres que haga? ¿Me
quedo callado? Total es lo que hago siempre ¿no? Si abro
la boca todos me miran como si fuera lo más extraño
del mundo y luego les arruino el día… No voy a trabajar
hoy, avisa al jefe, dile que estoy enfermo, quiero dormir…
- Taiga.... – Nagisa se puso de pie, abrazándolo contra
sí, acariciando su cabello, por el momento sin que le importase
si se veía vulnerable o no. Lo único que le importaba
era que no quería ver a su hermano así, no quería
que sufriera.
El moreno se quedó apoyado contra él cerrando los
ojos simplemente dejándose abrazar y pensando que ahora ni
siquiera se le daba bien disimular –No sé… de
veras que no sé cómo ni qué hacer… jamás
conocí a alguien que se pareciese tanto a mí y que
comprendiese tan poco a la vez… no sé que hacer…
no quiero hacer nada… mejor si las cosas hubieran seguido
como estaban…todo era más fácil si me lo guardaba
para mí..
- Claro que no, eso es cobardía. – lo continuó
acariciando, sin saber cómo consolarlo tampoco. - .Tienes
que darle tiempo, Taiga, sólo han pasado unos días,
y... tal vez se parece a ti más de lo que piensas.
-Pero yo nunca dije que fuera valiente… - susurró
pensando que más bien se forzaba a asimilar que era un perdedor
nato y licenciado –De todos modos, creo que le voy a dejar
a su aire… al final acabará hartándose de mí
y será peor… mañana me sentiré mejor…
sólo tengo que dormir un poco…- se quedó pensando
que no quería estar solo –No, saldré un rato…
- Vale.... pero avísame si no vas a volver –le pidió
soltándolo y alejándose un poco, ya conociendo cómo
se ponía cuando estaba así.
-Vale…- sonrió mirándolo a los ojos y cogió
la cazadora de cuero –No voy a volver… - se acercó
a él para darle un beso en los labios –A no ser que
tu vayas a consolarme…- susurró sonriendo.
- No digas esas cosas, baka – lo riñó como
siempre, aunque sin energías, girándose para ir hacia
la cocina, pero sólo lo hacía para que se fuera y
no se preocupara por él.
-Nagisa…- se llevó un cigarro a los labios encendiéndolo
-¿Qué pasó con Shin? ¿Lo tengo que matar?
- No... sólo tuvimos una discusión, pero tampoco
fue culpa suya en su totalidad. Y eso.... tonterías. Ya nos
reconciliamos – le aseguró, sonriendo un poco, aún
insistiendo en no preocuparlo.
-¿Qué pasó? ¿Por qué discutieron?-
se volvió hacia él quedándose alejado para
no apestarlo con el humo –Dime…
- Nada, Sly trató de besarme y Shin se cabreó, casi
se van a los puños. Pero Sly se fue, y entonces... bueno,
también fue mi culpa porque le dije que yo decidía
quien podía besarme y quien no, y lo lastimé. No quería
hacerlo.
-Que mi hermano es una fiera ya lo sabíamos… pero
es cierto, tú besas a quien quieras…- susurró
con toda la calma del mundo y sonrió un poco, pensando que
así le gustaba que fuera bien borde por más que fuera
su novio –Aunque a veces las cosas por más ciertas
que sean… hay maneras y maneras de decirlas para no hacer
daño… y tú eres demasiado franco… es normal
que le molestase además… seguro que se puso celoso…
Además estáis empezando… debe tener miedo de
perderte… yo también lo tengo y no eres mi novio…
así que imagina…- se rió fumando mirando al
suelo.
Nagisa lo miró de soslayo, con cara de no estar muy feliz
con cómo lo representaba así como tampoco con aquel
humo, pero prefirió pasar de eso por el momento. –
Pero no me vas a perder, y él tampoco. Más miedo tengo
yo de perderlo.
-¿Y eso por qué? E tiene que tener más miedo,
tú eres mejor que él…- lo miró a los
ojos y sacudió la ceniza en su mano para después tirarla
–mejor que nadie ¿no lo sabías? Dame un beso…
- Baka.... – protestó, enrojeciendo, aunque sonriendo
un poco al bajar la cabeza. – Porque dijo que si no me preocupaba
quien me besara, pues... dio a entender que no seguiría conmigo,
así de fácil. Claro, luego se disculpó, pero
aún así....
-Qué capullo- Taiga frunció el ceño como pocas
veces, poniendo un tono de que no le había gustado nada eso
y apagó el cigarro acercándose y parándose
frente a él –No creo yo eso… orgullo, por eso
lo dijo.
- Ojalá. – alzó la mirada observándolo
serio. – Pero es por esto que no te digo nada. No quiero odies
a mi novio, tú también.
-Vamos… no lo odio… sólo quiero pegarle una
patada en el culo…- se rió pasándole la mano
por la nuca y atrayéndolo hacia él para darle un beso
en la frente –La gente dice muchas bobadas cuando se ponen
nerviosos…- miró a un lado decidiendo que iba a quedarse
con él en vez de irse y se sacó la cazadora -¿Ya
hicieron algo?
- No! No se pregunta! – se corrigió, enrojeciendo
y recordando la noche anterior.
-Oh! Sí que hicisteis… ya veo ya… ¿y
qué pasó?- se cruzó de brazos sonriendo al
ver su cara roja.
- No pasó nada! Eso es entre Shin y yo. Deja – protestó,
ahora sí caminando a la cocina con toda la intención
de huir.
Taiga se abrazó a él por detrás –Vamos…
si no pasa nada… sólo quiero saber si aún eres
virgen… yo sí…- se rió bromeando.
- Sí, claro, inmaculado – sonrió maldito, contestando
más rojo y de manera brusca. – Y sí, ¡vale?
Aún soy virgen! Ahí tienes!
El moreno se rió entre dientes porque desde luego él
lo veía muy cute y lo giró hacia él abrazándolo
más –Pero no, Nagisa… ataca… si lo está
deseando también.
- Que no! Ya hicimos suficiente....... por ahora. Mira, ya déjalo
así – bajó el rostro tratando de esconderse
más aún.
- Nooo… quiero saber…- se rió porque era totalmente
cotilla –Dime, dime… yo vi a Kyo desnudo esta mañana…
- Baka, no es intercambio de información – se rió
a pesar de lo avergonzado que estaba, rindiéndose de todos
modos. – Está bien, nos tocamos y.... nos.... frotamos....
juntos. – trató de explicar, bajando la voz para el
final y acelerando la velocidad.
-Sí es intercambio… creía que eso hacían
los hermanos en sus cuartos… - se rió pensando que
estaban bastante inocentitos para su edad pero mejor –La verdad…
si no fuera porque me dejé los pantalones puestos…
no veas cómo me pone Kyo…- se rió bajando la
cara y dejando de abrazarlo porque no tenía nada de ganas
de notarse erecto contra él.
- Ya, no quiero saber tanto detalle – se cubrió los
oídos, protestando aunque estaba feliz de ver a Taiga con
el ánimo recuperado, aunque fuese a su costa.
Taiga levantó la muñeca mirando la hora y suspiró
–Ahora no me dará tiempo a cenar antes de ir a trabajar,
Nagisa…- protestó aunque era su culpa –Tiene
la polla de este tamaño…- le hizo la señal con
las manos para jorobar colocándolas delante de su cara.
- Ah!!!!!!! No quiero saberlo! No! – protestó, empujándole
las manos para que las apartara. – Y es tu culpa por ponerte
a preguntar esas cosas! Vamos a comprar una hamburguesa en el camino.
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